El burka es machista pero prohibirlo o arrancarlo en plena calle significa humillar a esas mujeres. Es cebarse con una víctima de milenios de creencias.
¿A que no suena igual si planteamos arrancarle el hábito a una monja en plena calle?
La Constitución dice que somos aconfesionales, y el Estado paga millones por el Concordato, o eso no nos molesta tanto porque no hay "moros" detrás?
¿Y que tal si los "moros de mierda" imitaran a IsraHell y vinieran a okupar un territorio que les perteneció e hicieron florecer culturalmente?
Por favor no confundir: los árabes que llegan en yates de 30 millones, con su harén no son lo mismo, esas mujeres pueden salir a la calle con un acolchado si quieren y serán respetadísimas.