La pasividad de la policía tiene dos caras. La primera, la obvia: perro no come perro, pero es que a fin de cuentas son unos mandados. Si desde el ministerio de interior se da orden de parar cualquier intento de enaltecimiento del fascismo se habrían puesto a dar palos antes de empezar.
Me pregunto qué cuentas hará el gobierno, pensaran que si entran dando palos al fascista van a darle alas a la extrema derecha, pero es que no dando palos y viendo el espectáculo que se vio de racismo, fascismo y todos los ismos malos que te puedes imaginar, se retratan como inutiles para hacer cumplir la ley y defender los intereses democráticos...
Yo qué sé ya. Por si acaso no estoy teniendo armas blancas prohibidas en casa, no, para nada.