Sigo pensando que a los progenitores se nos cuida poco desde las instituciones. Eso y que estaríamos mejor viviendo en el campo con cuatro cabras y 10 gallinas. Si morimos de un resfriado a los 35 años habremos dejado suficiente legado en nuestros 15 hijos, bueno, en los que consigan llegar a la edad adulta de 14 años.