Parece un tema complejo la quema de la paja del arroz de la Albufera de València.
Por un lado hoy tenemos media provincia con una neblina/calima fruto de esta quema, quemar toneladas de paja no parece una buena idea con la cantidad de CO2 que liberamos a la atmósfera.
Por otro lado, es necesario deshacerse de esa paja porque si se queda en el suelo pudre el agua, genera plagas y tal.
Tampoco se puede empacar directamente como hacen con la paja del trigo porque está húmeda.
La ciudad por su crecimiento cada vez está más cerca de la albufera y además el cambio climático está haciendo que cada vez haya menos días donde se pueda quemar la paja, debido al riego de incendios. Amontonando la quema en menos días.
Vamos que no hay una solución buena y cada vez genera más problemas.