Estaba fregando y pensando que qué mierda fregar, que ojalá tener un lavavajillas, pues ahorraría trabajo y agua y también sería más higiénico que fregar con un estropajo siempre húmedo y lleno de microorganismos. Luego he pensado que no puedo pagar un lavavajillas, que la sostenibilidad es una trampa y que el capitalismo es como un novio maltratador: te crea problemas, te responsabiliza y culpa de ellos y luego, cuando estás reventati con tomati, te ofrece soluciones porque te quiere y tal jaj.