14 - me aterran las serpientes. Sólo con pensar en ellas tiemblo. Como terapia de choque en la facultad me tocó repartir culebras en formol El día de las prácticas. Estaba tan mareada que veía doble.

15 - para enseñarme a nadar mi padre me tiró al río. La corriente era tan fuerte que me llevaba. Él no sabe nadar. Me tiró una rama. Como era muy larga conseguí salir.

16 - hace casi tres años dejé de ser yo para convertirme en tristeza y mal humor. Con la medicación dejé de tener sentimientos, tengo una mente súper analítica. Me dediqué a convertir todo en números. Pero seguí saliendo a correr, aunque no daba satisfacción, solo cansancio. Aún así insistí.
Lloraba cada vez que volvía a casa, mientras corría, pero, dejarlo no era una opción.
Supe que volvería a ser yo cuando, meses después, empecé a notar, muy tenuemente la satisfacción, ahí al fondo.

17 - estaba, una mañana soleada paseando a mi cachorrita, entonces sonó el teléfono. Mi pareja estaba ingresado en la unidad de críticos de un hospital cercano. En una hora mi hija mayor salía de clase.
Fui al colegio. Se quedó una madre del AMPA con las niñas. La directora me acompañó al hospital.
Cuando vi que él estaba consciente, me conocía y podía mover las piernas supe que salía con la cabeza alta de aquello.
Tres días después era mi cuarenta cumpleaños.

18 - ahora la gente piensa que soy simpática y extrovertida, si preguntan a la gente de mi infancia te dirán que soy taciturna y tímida.

19 - cuando estábamos esperando la llegada de la cachorra mayor decidimos hacer una eco 4 D por aquello de saber que carita tendrá.
Me pareció tan fea que no quería ni ponerle el nombre que nos gustaba. Estuve semanas con su fealdad pegada hasta en sueños.
Se me pasó cuando la vi por primera vez. Lleva el nombre que nos gustaba desde el principio.

20 - Tengo tantas cosquillas que cuando me dan un masaje no puedo parar de reír, incluso con los terapéuticos.
Una vez tuve un esguince de ligamentos y fui al fisio como tratamiento. Lloraba y reía a la vez del dolor con cosquillas.

21 - me encanta tener a mis cachorras y pasar tiempo con ellas. Es la mejor forma de jugar sin dar explicaciones y siendo considerada una persona genial cuando lo que hago me hace inmensamente feliz.

22 - me encanta el olor a bebé y la textura del pelo finito que tienen. La cachorrita aún tiene ese cabello fino que me encanta atusar. A veces se enfada porque no paro de tocarle la cabeza.