Manuel Delgado Cabeza me enseñó el carácter totalizador de toda cultura, "que la hace ser antes que la economía, en el sentido de abarcarla y comprenderla como una parte, y no al revés. La cultura es un modo de entender la vida, pero es, a la vez, una manera de vivir, es decir, de enfrentarse con ella, mientras que lo económico es sólo una parte, una dimensión de la cultura."
Años después pensé que lo flamenco debería contener lo económico andaluz.
Y fue surgiendo Flamenconomia.