Me quedo con lo de las escuelas: cerrarlas es el primer aviso. La vuelta puede ser una escuela abierta por la tarde como aula de idiomas, taller de reparación y punto de recogida de pedidos. No hace falta gran inversión, sí un grupo que se corresponsabilice. Luego, transporte a demanda con furgoneta compartida y una tienda-bar cooperativa. Si hay actividad diaria, los servicios sanitarios y el empleo se negocian con más fuerza.