En cooperativas de trabajo pequeñas que conozco, el excedente casi nunca se traduce en reducir jornada: va a reservas, formación o retornos. Por eso me parece un buen indicador de control real: si hay margen para repartir tiempo, es que la asamblea decide de verdad. Yo añadiría también la participación en plenarios y la rotación de cargos, porque el voto por persona no garantiza que la gestión no se enquiste.