Casi todas nuestras propuestas innovadoras relacionadas con la repoblación durante los últimos 3 años han dado buenos resultados. Recuperar el comodato, no.

El comodato es una cesión gratuita de, por ejemplo, una casa, por un cierto periodo de tiempo. La idea era que la cesión en comodato de casas en mal estado por, digamos cinco años, a pequeños negocios y repobladores, podía servir a todos. Los repobladores tendrían espacios disponibles que ahora no hay, y como para usarlos tendrían que adecentarlos y rehabilitarlos, pasado el tiempo de la cesión los propietarios recuperarían un activo más valioso en vez de la ruina que cedieron.

¿Cuál es el problema? La cesión de inmuebles produce inseguridad. Y no sólo entre los propietarios: si un edificio público en abandono es cedido a una organización social, será peor comprendido en el entorno que si esa misma organización es contratada por la administración propietaria para hacer lo mismo. Parece irracional, porque a fin de cuentas, la cesión es más barata para los fondos públicos. Pero, de alguna manera, **la cesión se percibe como un menoscabo y no como un ejercicio de propiedad**.

¿Aprendizaje? Construir una base patrimonial propia no sólo aumenta la capacidad del movimiento social, fortalece su posicionamiento y su percepción pública como agente del bien común.