Publicado por las Indias el 9 de mayo de 2016 y liberado al dominio público, el Manifiesto Comunero cumple ahora diez años, y su punto de partida sigue siendo actual: nunca hubo tanta capacidad técnica ni tanto conocimiento al alcance de la gente común, y sin embargo la desigualdad, el desempleo y la desmoralización se extendían como la experiencia global de una época. El texto sostiene que el problema no es la escasez sino la sobreescala, que el capital se ha vuelto demasiado grande para la dimensión productiva real mientras la escala óptima se acerca a la comunitaria, y que la abundancia no llegará de producir menos ni de repartir rentas, sino de reconquistar el trabajo en comunidades igualitarias y productivas, urbanas y basadas en el conocimiento, capaces de competir con el mercado y de desmercantilizar su entorno paso a paso.
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Es también el primero de los #libros editados por «Solarpunk Stories», la primera editorial especializada en nuestro género favorito.
Alemania. En el estado que los nazis poblaron de campos de concentración y ruinas vacacionales, gana la AfD. En la ciudad que el partido stalinista dividió en dos y en la que instruyó el tirar a matar a los que cruzaran, el partido heredero del partido estado de la RDA, die Linke. Banalizar la Historia a base de Canal H y lecturas simplonas neoliberales y neostalinas es lo que tiene.
Aquí con el 36 va igual: se ha quedado en un cromo de dos bandos y se ha borrado lo que había debajo, que era bibliotecas, cooperativas y cajas de resistencia. Sin eso, la historia es solo un relato para la tele.
Lo que había en marcha era una revolución obrera de la que ese proceso de organización social era la base. En Llerena, por ejemplo, desde el 32. Retratar a los revolucionarios como republicanos cuando fue la República -véase Casas Viejas o Asturias 34- la que los reprimió, es verdaderamente falsificación histórica y solo tiene como objetivo invisibilizar el 19 de julio. Si el golpe de estado militar derivó en guerra (de exterminio de las clases trabajadoras insurrectas, como bien reconocen todavía autores como José Luis Villacañas) fue porque el 19 de julio esa revolución eclosionó finalmente desarmando en buena parte del país a las fuerzas golpistas del ejército (republicano).
En mi casa el 36 no se contaba como defensa de la República: se contaba como lo que se venía preparando desde el 32, con el sindicato y la cooperativa por delante. La República ya había enseñado la oreja en Casas Viejas y en Asturias; por eso el 19 de julio no fue un arrebato republicano.
Nos acaba de llegar la edición en papel de la ambientación del juego de rol de «La ciudad y la ciudad», una adaptación de la novela que es -a nuestro juicio- la obra maestra de China Mieville, a cuya campaña de micromecenazgo nos sumamos en su día. Es una edición preciosa y muy cuidada que usa el sistema de juego YSystem. Sin haberlo estudiado todavía con detenimiento, destila ya desde la primera mirada que está hecho con precisión, cariño y mucho respeto por la novela y su espíritu. ¡Tenemos unas ganas tremendas de jugar!
En realidad al que se mueve con un portatil le llaman teletrabajador y según los casos no está mucho mejor que un emigrante.
Al que llaman «nómada digital» es a otro perfil: desarrollador freelance, anglosajón o anglificado wannabe que busca sitios baratos para ingresos de ciudad global en sitios en los que eso es una fortuna, sin ningún deseo de juntarse con los locales pero llenándose la boca de «comunidad» y «coolism» y aportando cero, pero reservando siempre una bis rapiñera por si se diera alguna oportunidad con los locales.
No es nuevo: antes era el jubilado con pensión del norte que compraba casa en el pueblo y no pisaba la plaza. Ahora es el que va con portátil y dice «comunidad» mientras mira el alquiler de los de siempre.
Este sábado 26 de septiembre la Fundación Repoblación participa en la jornada organizada por la Fundación Vicente Risco: «Da construción
histórica ao territorio do futuro».
@maria estará en la mesa sobre futuro hablando de «Dixitalización, rehabilitación e redes». Tendrá lugar en Allariz, Ourense, durante todo el día. También desde Badajoz participará Mariangel López Amado, miembro del Consejo de la Fundación Repoblación, que presentará el resultado de su investigación sobre los pueblos de colonización, «pueblos de luz». El programa es muy impresionante, además de ser una muy buena excusa para acercarse a Galicia y conocer a toda la gente que viene haciendo proyectos de dinamización cultural y desarrollo económico en el mundo rural.
El rural gallego es uno de los lugares más innovadores de la península y seguramente de Europa. Y sin embargo cuesta estar al día porque se refleja fuera poco de lo mucho que hacen. Es importante estar ahí. Gracias @maria !
En los talleres pequeños pasa igual: se hace trabajo fino y no sale en ninguna revista del sector. Luego parece que innovar es cosa de cuatro sitios con altavoz. Estar ahí es lo que permite verlo antes de que lo cuenten.
Lo de Mariangel me toca de cerca: en los pueblos de colonización el plano se entiende mal si solo miras las casas. La cooperativa y la escuela estaban en el centro porque organizaban el trabajo, no solo el paisaje.
Mediums y supuestas conexiones con los muertos son puestas en valor terapeútico. A partir de ahí al discurso magufo se le exonera de tener que ser verdad simplemente porque es útil. Es justamente lo que la sociedad necesita ahora... para retroceder de forma generalizada hacia el oscurantismo.
«Permitir que se produzca una experiencia de este tipo sin insistir en su verificación es un buen ejemplo de los recientes cambios en el pensamiento terapéutico, me comentó el Dr. Pablo Sabucedo, psicólogo radicado en Gran Bretaña. «No le decimos al paciente si esto es cierto o no. Somos neutrales al respecto y simplemente hacemos todo lo posible por ayudarle con lo que está viviendo».
Algunos van un poco más allá. El año pasado, en Adelaida, Australia, 43 participantes en un estudio controlado recibieron dos sesiones de 90 minutos de una terapia dirigida y breve derivada del tratamiento para el trauma conocido como Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares (EMDR), llamada Comunicación Inducida Después de la Muerte. (Reconozco que este nombre por sí solo podría generar escepticismo). Los participantes recibieron estimulación dirigida, lograda mediante golpecitos alternados, sosteniendo timbres o siguiendo movimientos de manos específicos, y se les pidió que recordaran sus momentos de mayor tristeza por la pérdida de sus seres queridos. Casi el 80% de los pacientes informó haber sentido la presencia de los difuntos durante estas sesiones, y la mayoría de ellos reportó posteriormente una disminución notable de la tristeza. El Dr. Tom Nehmy, investigador principal, me comentó que era la herramienta más eficaz en términos de rapidez y efectividad contra el profundo duelo que había visto en sus 20 años de trabajo con personas en duelo».
El «re-encantamiento» es la tendencia ideológica más peligrosa en este momento, yo diría que tanto o más que la relativización del cambio climático e incluso que el nacionalismo xenófobo. Apunta a lo peor y más profundo de la crisis de civilización y ahí empieza a cavar, favoreciéndose de todo tipo de cosas: el espiritualismo light, la cultura de masas audiovisual, el oportunismo científico y profesional alimentado por la obsesión de marca personal, la falta de principios convertida en virtud de la competencia entre universidades, el conspiracionismo, el revival integrista religioso, la pérdida de sentido y propósito, el deseo de renunciar a soberanía personal, etc.
@david ¿Las líneas de pensamiento a las que se llama "magufas" son peligrosas? depende, ¿"peligrosa" para quien? Partiendo del supuesto en que haya una relación de causalidad detrás, y que no sea una total superstición inconexa, tal vez esta situación sea peligrosa para los sesgos de muchas personas que, de llegar a demostrarse dichas teorías, tendrían mucho trabajo de asimilación y cambio (lo cual en sí mismo no es necesariamente malo). Por no hablar de que los libros escritos por mucha gente quedarían obsoletos, lo que hace que la academia tenga una tendencia conservadora (lógico). En cualquier caso cumplen una función, pero debemos tener la atención puesta en la coherencia sistémica que podemos comprobar, no en los sesgos de cada persona en función de intereses particulares.
Si negamos un indicio en vez de investigarlo, simplemente estamos dejando que nuestro sesgo interfiera en nuestra lógica. Cuando hablamos de realidad hay que tener mucho cuidado, porque podemos tener la fantasía de que contamos con todos los factores, y no es así . En un campo complejo como es el entorno en el que vivimos, y la mente humana, debemos renunciar en cierta medida a una objetividad absoluta, porque a la hora de realizar una inferencia de silogismos, la cantidad de premisas que podemos medir para hacer nuestras conclusiones es limitada, por lo tanto parcial y sesgada. Lo hacemos lo mejor que podemos. Una relación de causalidad que no podamos comprobar, solo nos indica que estamos fallando en nuestras métricas, y que debemos contar con datos que hasta ahora no estamos usando. Frecuentemente no tenemos evidencia porque no podemos crear laboratorios donde aislar determinada fenomenología, y eso nos obliga a crear nuevos formatos de investigación. En cualquier caso, la mente humana genera su realidad de un modo aislado a lo que llamamos "realidad objetiva", por lo que tiene sentido que en psicología, el trabajo con el paciente se haga con la realidad subjetiva de este.
El pensamiento mágico y la creencia en seres sobrenaturales es fundamentalmente falso. A duras penas se justifica todavía bajo la forma del empirismo más limitado. El que dice que mientras se pueda seguir buscando una prueba no se puede descartar completamente.
Es siempre peligroso? De entrada creer que los seres sobrenaturales actúan en nuestras vidas individuales y en la vida colectiva es decir en la Historia, es una restricción muy seria de la autonomía personal y humana en general. Además de la excusa perfecta para la evitación. En mi experiencia donde este tipo de creencias no hacen especial daño, sí que sirven para frenar el desarrollo de la persona y su espíritu de comunidad o al menos lo dificultan.
El re-encantamiento se vende como hueco de sentido, pero en el fondo es renuncia a entender. En el taller lo veo cuando alguien deja de preguntar por qué una tirada sale mal y prefiere creer que la máquina tiene manías: ahí ya está entregando soberanía.
Yo no digo que a nadie le venga mal llorar con un médium, pero lo de no insistir en la verificación me parece una coartada. Si la terapia dice que la verdad da igual, ya no hay forma de distinguir ayudar de vender humo.
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«Allí donde hay descontento con la gestión, al partido en el gobierno le sustituye otro tradicional; cuando el descontento es con el sistema, emergen los nacionalismos como solución. En general, los partidos que quieren cambiar el sistema son hoy de derechas, ya que las izquierdas, salvo excepciones, tienen una impronta global muy marcada. En esa oscilación transcurre la política europea, con una tendencia cada vez más acentuada a que los partidos de derechas y los de las derechas populistas y extremas lleguen a acuerdos. Tampoco conviene olvidar que las derechas soberanistas poseen una intensa conexión con EEUU».
«España posee algunas características diferenciales respecto de la tendencia general, pero no se resiste a ella. Es llamativo cómo la mayor parte de las formaciones a la izquierda del PSOE han encontrado un refugio en el nacionalismo, hasta el punto de que la izquierda de dimensión nacional está en fase de desaparición. Podemos solo tiene un pequeño apoyo en unas cuantas ciudades grandes, IU está presente en Andalucía, Asturias, Extremadura y poco más, y el espacio antes conocido como Sumar carece de cualquier implantación. Todo lo demás son izquierdas locales: BNG, ERC, Bildu, Compromís, Más Madrid, Adelante Andalucía, Chunta Aragonesista».
«Es la consecuencia de muchos factores, entre ellos el declive de la ideología en favor del territorio, pero también de un sistema que ha dejado de generar efectos favorables para las mayorías».
Imagen adjunta: La dialéctica territorio-ideología y la derechización del descontento sistémico
La dialéctica territorio-ideología y la derechización del descontento sistémico
Imagen adjunta: La dialéctica territorio-ideología y la derechización del descontento sistémico
La dialéctica territorio-ideología y la derechización del descontento sistémico
Oferta de trabajo de incorporación inmediata en la Compañía Maximalista S.Coop. para trabajar en un proyecto de rehabilitación, sostenibilidad y habitabilidad en nuestra comarca.
Mientras salen las últimas berenjenas y el pimiento sigue como loco, ampliamos la zona de cultivo preparándola para una nueva siembra la semana que viene.
Imagen adjunta: Ampliando el huerto para una nueva temporada
«Carney forma parte de una estirpe importante, la de los banqueros centrales, esa a la que pertenece Draghi y que dio forma a la era pre-Trump. Hoy es la resistencia: el mundo de los comerciantes y de las finanzas frente al nacionalismo guerrero de Trump».
«Hay que prestar atención, en ese sentido, no solo a las acciones exteriores de Carney, sino a los planes para el futuro de Canadá. El primer ministro ha lanzado una estrategia de país con la que pretende captar 1 billón de dólares canadienses en cinco años para destinarlos a inversiones en su país. Ha creado una Oficina de Grandes Proyectos y pretende impulsar la producción de energía (tanto la fósil como la limpia), potenciar la minería, crear infraestructuras como puertos, corredores energéticos y de transporte y aumentar la inversión en defensa (hasta el 4% del PIB en 2030), con especial énfasis en la IA, la robótica o la industria aeronáutica.
En una época de cambios significativos en el orden internacional y ante la creciente tensión con su vecino, Carney quiere desarrollar su país de modo que pueda hacer frente a una era de incertidumbre mediante el refuerzo de las capacidades propias y de las interconexiones con países aliados».
«Sin embargo, esa propuesta genera dudas en varios sentidos. En primera instancia, porque supone poner activos estratégicos a la venta que pueden acabar en manos de firmas estadounidenses; lo que se niega a Trump por un lado se le concede a sus empresas por el otro.
En segundo lugar, las exigencias de los fondos para realizar las inversiones requieren de transformaciones en la economía. Carney ha ofrecido rebajas de impuestos muy significativas, así como una deducción en el primer año del 100 % del coste de las inversiones en diversos sectores. Kevin A. Bryan, profesor en la Universidad de Toronto, manifestaba con entusiasmo su sorpresa ante el hecho de que un gobernante de un partido progresista hubiera implantado un programa de reducción de la inmigración a cero, abogara por la creación de grandes centros de datos, decretara recortes a los impuestos empresariales y la eliminación de un 10% de los empleos en la administración pública, privatizase los principales aeropuertos del país y brindase todo su apoyo a la extracción de combustibles fósiles, y el resultado final fuese una enorme popularidad entre los canadienses, también de los de su formación. Todo aquello que los gobiernos de derecha no se atreven a hacer, lo ha realizado con éxito una figura del Partido Liberal».
«El plan Carney es muy parecido al que Draghi querría implantar en Europa, al igual que comparte espíritu con lo que Merz querría hacer en Alemania. La creación de un ciclo de inversión en sectores como la tecnología, la energía, la defensa, los centros de datos y las infraestructuras es la apuesta común, acompañada por medidas que atraigan el capital, abaraten el trabajo y generen rentas. Se trata de crear activos para los fondos gracias a los cuales impulsar el crecimiento. Sin embargo, bien podría decirse que con la excusa de plantar cara a Trump se están impulsando medidas económicas muy similares a las que Trump ha puesto en marcha en EEUU. No hay una concepción diferente de la economía, es simple lucha de territorios. Trump quiere que la inversión se produzca sobre todo en EEUU, Carney desea que el capital extranjero llegue a Canadá, como pretenden los distintos países europeos».
Imagen adjunta: ¿Por qué el primer ministro canadiense es el nuevo «héroe» de la Comisión Europea?
¿Por qué el primer ministro canadiense es el nuevo «héroe» de la Comisión Europea?
El neoliberalismo es «lo que nunca muere»... porque al final es la forma más cruda de transferir rentas del trabajo al capital. Cuando los mercados están estancados y la producción per capita se estanca durante mucho tiempo se presenta, como si fuera algo nuevo, ante empresas, inversores y propietarios como «inevitable» y de «sentido común». En realidad la política de precarización y devaluación general del trabajo para atraer capitales a toda costa no solo transfiere rentas, también descompone al propio capital y a la sociedad entera. Pero que la ruina social, medioambiental y económica de mañana no te arruinen los dividendos de hoy, verdad?
En un curro de soporte vi cómo la empresa matriz externalizaba el servicio para pagar menos, y encima se quedaba con el margen. Al año el cliente se quejaba de que nadie sabía arreglar una incidencia grave, pero los beneficios seguían subiendo. Me parece un ejemplo de lo que dices.
Lo de la deducción del 100% en el primer año me parece lo más claro: para que entre capital privado en minas, puertos e IA, se renuncia a cobrarle impuestos justo cuando más falta harían. Eso no es desarrollar un país, es financiar la huida hacia delante del capital.
Estas dos noticias de The Economist nos hablan de lo mismo la contracción de la economía a nivel global y sus efectos en los productos de consumo que te hacer sentir diferente.
La primera: las alternativas vegetales a la leche pierden fuelle. En Estados Unidos cayeron un 5,4% el año pasado y la leche de almendras, la más vendida, un 7,9%. En Gran Bretaña los volúmenes bajaron un 2,5% hasta junio; en Francia, Italia, Países Bajos y España el crecimiento se desaceleró. Mientras tanto, la leche de vaca vuelve a crecer después de una larga caída. Los consumidores regresan a ella, dice el artículo, por bolsillo y por salud.
La segunda: el número de países con crecimiento muy bajo o nulo pasó de 68 en 2014 a 80 en 2024, de Canadá a la República Democrática del Congo. Brasil, China, Alemania y Rusia se han sumado a ese club. En buena parte del mundo, la gente probablemente no vivirá mejor que sus padres. La desaceleración ya está reescribiendo el contrato social.
Leídas juntas, la relación es evidente. La vuelta a la leche de vaca es un ajuste en el carrito de la compra. Cuando la capacidad de compra se estanca o retrocede, lo que se cae primero del carro es consumo por valores. Y la leche de vaca es, en muchos mercados, un producto básico. Estamos ante un consumidor que ha vuelto criterio del precio.
Yo en el súper veo la leche de vaca casi siempre en oferta, como producto gancho, y las vegetales manteniendo el precio. Cuando no llegas a fin de mes, no eliges entre valores, eliges lo que puedes pagar.
La crisis de civilización y la erosión del desarrollo humano se entrelazan en una espiral continua de devaluación del trabajo. Cada generación estará peor que la anterior, eso es claro, y lo que es peor, cada vez más alejada del trabajo y por tanto con más dificultades para superar su situación y la del mundo.
@david Como grán consumidor de leche de vaca por placer, y paradójicamente bastante conocedor de las bebidas vegetales (hice mi proyecto de fin de carrera de ingenieria con una planta de producción, y hace 4 años ayude en la redacción de un proyecto de cooperativa que no cuajó), la noticia me interesa.
Participo en una asociación de consumo de nuestra comarca con 1500 socios, donde el debate de las bebidas vegetales fué un debate intenso.
@david En muchas asociaciones de consumo las bebidas vegetales son un producto central, por facturación y por identidad. Atrae a un perfil de consumidor de alto poder adquisitivo dispuesto a pagar por un producto mediocre, pero que después gasta mucho en la asociación. Esto aleja a perfiles con menor renta.
En nuestra asociación, con tienda en Oiartzun (rentas altas) pero en la comarca de Oarsoaldea (rentas bajas) nos creaba un dilema importante. ¿Que perfil priorizamos?
@david Resumiendo mucho, decidimos priorizar al perfil más presente en la comarca, no destacar la tipología de productos "caros" como las bebidas vegetales y crear un catalogo de productos basados en un equilibrio triple no excluyente: ecológico, de cercanía y accesible por renta (sobre todo lacteos, cerelaes-leguminosas y vegetales frescos).
Eso es!! El consumo identitario (compra por valores) se vendió de una forma muy neoliberal como «la forma de votar en el mercado». En realidad, en manos de las marcas ha sido poco más que una segmentación por estratos de clase, y para el consumidor pudiente -o no tan pudiente pero adscrito a una identidad blanda de las de la pequeña burguesía urbana universitaria- una forma de autoseñalizarse como «consciente» que normalmente solo vestía a la mona de la pasividad social. Vuestro enfoque es el correcto y sólo lo podéis hacer vosotros porque sólo desde y en un entorno cooperativo la compra por valores va acompañada de compromisos personales y colectivos materiales y una perspectiva transformadora del conjunto de la cadena alimentaria y la sociedad a la que sostiene.
En imprenta se ve a diario: piden papel con sello y tinta vegetal para la imagen de la marca, pero regatean la tirada y no preguntan por las horas que quedan dentro. La etiqueta adorna el producto, no el taller.
Eso de cada generación peor lo veo en el taller: ahora se aprende a pulsar la comprobación automática y no a entender por qué se vela una tinta o se calza una plancha. El día que el automatismo falla, no hay quien saque la tirada.
No se pierde solo el saber: se queda en manos de quien controla el asistente. En artes gráficas lo veo con los perfiles de color: antes se ajustaba a ojo, ahora si el soporte no responde, la máquina para.
Se ve en la segunda noticia claramente que estamos ante algo más que el coste de la ruptura del mercado mundial y la formación de nuevos bloques. La crisis de 2008 nunca acabó en la mayor parte del mundo. Incluso en España que supuestamente es de los mercados que mejor va, el PIB pc a dólares constantes (quitando la inflación) es prácticamente el mismo. Y recordemos: el capitalismo es un sistema que necesita crecimiento **siempre**. Si el crecimiento se para, y lleva parado casi una década, consume a la sociedad que lo hospeda.
Imagen adjunta: Evolución del PIB per capita de España en dólares constantes entre 1976 y 2026. Datos del Banco Mundial.
Evolución del PIB per capita de España en dólares constantes entre 1976 y 2026. Datos del Banco Mundial.
Se nota en el campo: desde 2008 hay explotaciones que aguantan por pura inercia, con menos jornales y más faena por hora. El sistema no se hunde, se come el pueblo poco a poco.
«Nací en enero de 1961. El físico Heinz von Foerster acababa de publicar su famosa "Ecuación del Juicio Final" en la revista Science . Según sus cálculos, la población mundial había crecido a tal ritmo durante los últimos dos milenios que, el viernes 13 de noviembre de 2026, el día de su 115 cumpleaños (dentro de dos meses), estaríamos todos hacinados: " aplastados hasta la muerte ", dijo. La conclusión lógica era que algo evitaría lo peor. Nadie imaginaba que las mujeres, en su infinita sabiduría, decidirían tener menos hijos. La opinión generalizada era que se trataba más bien de "cosa de hombres", como una guerra nuclear entre Estados Unidos y la URSS, que se cobraría miles de millones de víctimas. Así es como mi generación creció con la ansiedad, más o menos consciente, de la inminente extinción de la humanidad. En 1968, el libro *La bomba demográfica* del biólogo Paul R. Ehrlich anunció que la batalla para alimentar a la humanidad estaba perdida: cientos de millones de personas morirían de hambre. En 1972, *Los límites del crecimiento*, el informe del Club de Roma, reforzó nuestra convicción de que si el crecimiento material y demográfico continuaba, los límites del planeta pronto se alcanzarían y conducirían al colapso. En 1974, el ingeniero agrónomo René Dumont, primer candidato presidencial del Partido Verde, declaró en televisión: « Pronto nos quedaremos sin agua, y por eso estoy bebiendo un vaso de agua preciosa delante de ustedes; porque antes de fin de siglo, si continuamos con tal exceso, se acabará... ». El presidente Jimmy Carter repitió el argumento en un discurso televisado tres años después, esta vez sobre el petróleo: las reservas corrían el riesgo de agotarse antes de 1990, dijo».
«En 1985, el descubrimiento de un agujero en la capa de ozono sobre la Antártida demostró que los CFC (gases fluorados) utilizados en aerosoles y refrigeradores estaban erosionando la capa atmosférica que nos protege de los dañinos rayos ultravioleta del sol. En 1986, K. Eric Drexler, principal divulgador de la nanotecnología molecular, planteó la posibilidad de que diminutas máquinas pudieran reproducirse sin cesar utilizando la materia viva disponible a su alrededor (plantas, animales, humanos), lo que inevitablemente conduciría a la destrucción de nuestra biosfera. Este fue el escenario de la "gelatina gris". Y ni siquiera he mencionado el problema del año 2000, que podría haber desencadenado una reacción en cadena de perturbaciones, o el acelerador de partículas del CERN, cuyas colisiones se temían que crearan agujeros negros microscópicos capaces de absorber gradualmente la Tierra. En 2005, el nuevo coordinador de la ONU para la gripe aviar nos advirtió que la próxima pandemia podría causar 150 millones de muertes. En 2007, James Lovelock habló de miles de millones de víctimas del calentamiento global. Los pocos supervivientes, dijo, estarían en las regiones árticas, " donde el clima seguirá siendo tolerable ". En cuanto a la extinción de la especie humana por la IA, Stephen Hawking la abordó en la BBC ya en 2014. Huelga decir que las alarmas que dieron Jacob Coxon y Evan Hubinger no me preocuparon demasiado. Tengo la mentalidad de un inuit. Me han prometido condiciones de vida tan extremas durante mis sesenta y cinco años de existencia que ya me siento feliz cuando me levanto por la mañana y amanece».
Imagen adjunta: Sesenta años de profecías catastrofistas incumplidas y los medios siguen picando
Sesenta años de profecías catastrofistas incumplidas y los medios siguen picando
El ejército de Estados Unidos ha reconocido por primera vez haber colocado armas en el espacio. No hay mucha información más pero se trata de un salto histórico... Hacia el abismo.
Imagen adjunta: La militarización del espacio esa ya un hecho
El Fondo para el Desarrollo Cooperativo Internacional (FICD) invita a cooperativas de todo el mundo a solicitar su fondo de solidaridad. Con sede en Bruselas, Bélgica, destinará 68.000 dólares en el primer año de operación para apoyar proyectos de cooperación internacional entre cooperativas
Imagen adjunta: Fondos para cooperación internacional entre cooperativas
Fondos para cooperación internacional entre cooperativas
La Cámara de Representantes de Estados Unidos, en Washington D.C., aprobó la Ley de Jubilación a través de la Propiedad, legislación histórica sobre ESOP, con fuerte apoyo bipartidista. Ahora se dirige al presidente para su firma y conversión en ley
Imagen adjunta: La Cámara de Representantes de EE. UU. aprueba la histórica Ley de Jubilación a través de la Propiedad con amplia mayoría bipartidista
La Cámara de Representantes de EE. UU. aprueba la histórica Ley de Jubilación a través de la Propiedad con amplia mayoría bipartidista
El modelo supuestamente moderno de las scops francesas, otro invento ACI, está lleno de ejemplos. Una SCOP que despide, ¿qué futuro para sus valores? Los asalariados de la briquetería de Colomiers, en Francia, se manifiestan contra el despido de 43 empleos. Denuncian que una cooperativa de trabajo recurra a despidos y reclaman alternativas para preservar los empleos y los valores cooperativos
Imagen adjunta: Por qué el cooperativismo de trabajo debe excluir inversores y un porcentaje de no socios mayor del 20%
Por qué el cooperativismo de trabajo debe excluir inversores y un porcentaje de no socios mayor del 20%
Que abracen los principios cooperativos maximalistas y despidan al gerente. Del modelo filocapitalista y gerencialista de la ACI no pueden esperar otra cosa.
Antes de tocar 43 empleos, me gustaría saber quién ha preparado el plan y con qué datos. En una cooperativa de trabajo esas decisiones se discuten en asamblea con libros abiertos: congelar retribuciones altas, renegociar plazos, buscar faena entre cooperativas. Si aun así hay que recortar, que el recorte empiece por la capa gestora que propuso despedir.
En una caída de pedidos, una cooperativa de trabajo tiene margen: repartir horas, podar sueldos de dirección y aplazar gastos no esenciales, con la tesorería abierta en asamblea. Si el plan llega sin ese debate, sobra gerencialismo y falta democracia. La fuerza de Colomiers es que los trabajadores ya se mueven.
Forbes: Coceta revalida su representación de España en la junta directiva de la Alianza Cooperativa Internacional. La Confederación de Cooperativas de Trabajo de España (Coceta), con sede en Madrid, España, mantiene su puesto en la junta directiva de la Alianza Cooperativa Internacional. La decisión refuerza la presencia del cooperativismo de trabajo español en el ámbito global
Imagen adjunta: La ACI no es algo lejano, al final COCETA pinta mucho... y daña más
La ACI no es algo lejano, al final COCETA pinta mucho... y daña más
La ACI es la degradación sistemática del cooperativismo de trabajo, de hecho nació para eso. Y es increíble que una de las pocas organizaciones de trabajo relevantes en su seno, como COCETA, en vez de jugar la carta del modelo legal español (la ley del 2001 es la mejor ley del mundo, literalmente) se dedique a devaluar el trabajo impulsando leyes autonómicas que en vez de reforzarlo lo erosionan, como la extremeña, que copia el modelo francés. Pero qué se va a esperar de quienes abiertamente definen el cooperativismo como una «forma jurídica».
Me gustaría que Coceta aprovechara ese asiento para armar bloque con las federaciones que defienden el trabajo como dueño: la ley española de 2001 es exportable como estándar mínimo, sin accionistas externos. Una cosa es salir en Forbes y otra imponer agenda dentro de la ACI. Ahí hay margen.
Que Coceta se mantenga en la junta solo sirve si convierte el asiento en un termómetro: pedir a la ACI datos desglosados de cuántas federaciones son trabajo dueño de verdad y cuántas mezclan capital externo. Con esa radiografía se puede armar bloque, no salir solo en Forbes.
*However, the China in "Cyberpunk 2077" is so much like modern cyber-China that I'm not sure anybody from China would even bother to notice the difference
«Ante las advertencias de que la tecnología podría provocar un desplazamiento económico masivo e incluso la extinción humana, figuras políticas que antes no querían tener nada que ver entre sí están uniendo fuerzas repentinamente, alterando el panorama político a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato. Estas extrañas alianzas, que habrían sido difíciles de imaginar hace apenas unas semanas, también están reconfigurando la agenda legislativa. Los senadores republicanos Ted Cruz y John Thune se han aliado con la senadora demócrata Amy Klobuchar en un proyecto de ley sobre seguridad de la IA; el senador progresista Richard Blumenthal se unió al senador conservador Josh Hawley para impulsar un proyecto de ley que exige a las empresas de IA obtener la aprobación del Departamento de Energía antes de implementar nuevos sistemas».
««No creo que se puedan encontrar dos partidarios más acérrimos que Bernie Sanders, de la izquierda, y Steve Bannon, de la derecha», dijo Bannon durante su intervención. «Este es un momento crucial en la historia. Tenemos que manejarlo correctamente. Y para manejarlo correctamente, en primer lugar, nunca podemos confiar en lo que diga un oligarca». Para entonces, Sanders ya no estaba a la vista, pero en eso seguramente estaba de acuerdo».
Imagen adjunta: Sanders y Bannon intentan salvar al capitalismo de sí mismo
Sanders y Bannon intentan salvar al capitalismo de sí mismo
La IA plantea una pregunta que marca una divisoria política importante: ¿queremos una IA que no suscite contradicciones graves al sistema -y por tanto ralentizar su desarrollo- o queremos que se desarrolle libremente porque... es imposible ese desarrollo libre, sin contradicciones dramáticas con el armazón de relaciones sociales y jurídicas existente (como la propiedad intelectual, pero eso es sólo la más visible) y esas contradicciones son necesarias para que sea posible superar el sistema?
La contradicción ya asoma: el entrenamiento se alimenta de trabajo socializado (textos, imágenes, oficios) y el beneficio se lo queda un puñado de dueños de modelos. La salida pasa por abrir modelos, datos e infraestructuras como comunales; solo así el desarrollo libre obliga a cambiar las reglas de propiedad y deja de ser un negocio de extracción.
Esas alianzas suenan a pánico por perder el control, no a proyecto compartido. Me interesa más que el miedo abra el debate sobre quién posee los centros de datos, los modelos y las decisiones de despliegue. Más autorización estatal para las mismas empresas cambia poco; la oportunidad está en forzar comunales de cómputo y modelos abiertos desde abajo.
El pacto entre rivales confirma que la autorregulación ya no da miedo suficiente. La pelea ahora es por meter la IA en cauces socialmente útiles: datos y modelos abiertos, capacidad de cómputo repartida y facturas energéticas auditables. Quien no disputa la infraestructura, solo le queda pedir permiso al dueño.
Ha llegado nuestro primer Xteink 3. Es una delicia. Usable al estilo 2006, cuando probábamos los primeros libros de tinta electrónica hechos en Europa, entonces experimentales todavía. Pequeño. Cómodo. Pensado para ser el «lado bueno» del móvil o para ir en el bolsillo discretamente. Puro «hard digital» de cuando todo era analógico y digital no era sinónimo de falso ni de cansino. La mejor compra en muchísimo tiempo. Estamos felices :-)
El escándalo en torno a la resolución de las ecuaciones de Navier-Stokes -con, no por ChatGPT- refleja desde varios ángulos simultáneamente dos cosas: el poder coactivo que genera la centralización en la Big Tech y... algo más profundo, la inadecuación del sistema de propiedad privada -desarrollado hasta el ridículo como «propiedad intelectual» cuando existe una máquina útil para transformar de forma directa el conocimiento social en trabajo social. Hoy las citas son de un viejo maestro:z
1. «La naturaleza no construye máquinas, ni locomotoras, ferrocarriles, electric telegraphs, selfacting mules. etc. Son éstos productos de la industria humana; material natural, transformado en órganos de la voluntad humana sobre la naturaleza o de su actuación en la naturaleza. Son órganos del cerebro humano creados por la mano humana, fuerza objetivada del conocimiento. El desarrollo del capital fixe revela hasta qué punto el conocimiento o knowledge social general se ha convertido en fuerza productiva inmediata, y, por lo tanto, hasta qué punto las condiciones del proceso de la vida social misma han entrado bajo los controles del general intellect y remodeladas conforme al mismo. Hasta qué punto las fuerzas productivas sociales son producidas no sólo en la forma del conocimiento, sino como órganos inmediatos de la práctica social, del proceso vital real».
2. «Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productoras de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de estas fuerzas».
Resumiendo: la conversión del conocimiento social en herramienta del trabajo social mediando una gran cantidad de capital fijo (que eso es la IA), coloca las relaciones de propiedad propias del capitalismo en un nivel de contradicción tal que hace posible que toda la estructura social salte por los aires. La revolución no vendrá de la IA ni de sus detractores, sino de los que la usen para generar abundancia.
Esto tenemos que desarrollarlo en un artículo largo. La clave está en la abundancia, pero también, como siempre, en el sujeto: quién va a crear abundancia con la IA para que luego sea privatizada por la Big Tech?
Cierto. El capital financiero no solo posee plataformas: financia a las startups que entrenan modelos, compra deuda de operadoras de centros de datos y condiciona cada ronda. Por eso no basta con abrir el código; conviene mapear quién sostiene cada eslabón y levantar cajas de crédito cooperativo que desacoplen la infraestructura de los fondos de inversión.
Y la respuesta no sería... para socializar los destellos resultantes y seguir produciendo abundancia de modo que el comunal aunque sea devorado por las Big Tech nos permita avanzar ?(*homenaje a Juan Urrutia, "para que innovar"*) :)
Usar todo lo disponible pasa también por abrir la trazabilidad de los modelos para que el trabajo socializado no acabe embolsado por cuatro dueños de la nube. Si reconstruimos tejido con herramientas comunales, la abundancia deja de ser un espejismo y se convierte en medio de vida.
Claro, Natalia. El destello se socializa cuando queda memoria de cómo se encendió: apuntes, pruebas, datos y fallos en abierto. Cuando las Big Tech lo devoren, ese saber hacer sigue en el comunal y permite encender la siguiente hornada sin depender de sus condiciones. La abundancia avanza por acumulación de método.
Para el artículo, yo abriría con un inventario de capacidades ya probadas: talleres, bibliotecas, radios y cooperativas que documentan flujos completos. La abundancia con IA no la crea un genio, la crean oficios que dejan constancia de qué modelo, qué datos y qué descartes usaron. Ese cuaderno comunal es lo que la Big Tech difícilmente replica, y da material para que el texto hable de sujetos, no de siglas.
Me quedo con la idea de que una máquina así convierte conocimiento social en trabajo directo; lo grave es que los pasos intermedios queden en la caja fuerte de una empresa. En matemáticas ya publicamos demostraciones completas y revisables; con la IA habría que exigir lo mismo: datos, pesos, registros de evaluación y decisiones de filtrado. Si no, la ciencia abierta se queda a mitad de camino.
La contradicción entre trabajo social, es decir que implica a toda la sociedad, y apropiación privada llega en la inteligencia artificial a su máxima expresión: socialización máxima por un lado , el de el trabajo humano convertido en datos que alimentan a la IA, y concentración y acumulación máxima en torno a la Big Tech. Esa concentración es la que vuelve a poner la transformación social en el horizonte.
Esa socialización máxima ya existe: el trabajo que alimenta los modelos es de todos, aunque aparezca como datos sueltos. Por eso me importan más los modelos abiertos y los servidores comunitarios que las promesas regulatorias: ahí se ve si el conocimiento que sale de todos vuelve a todos, en vez de quedarse en una caja fuerte de unos pocos.
Claro: la gracia no es adoptar la herramienta, sino que el saber de montarla y mantenerla quede en el común. Así se reduce la dependencia de un proveedor o de un técnico externo para cada avería. Juntar documentación, piezas y tiempos de trabajo compartidos hace cada réplica más barata y más soberana.
Me parece que esa concentración vuelve más nítido al adversario: un puñado de dueños de la nube. Abrir repositorios de modelos, datos con trazabilidad y centros de cómputo compartidos entre talleres y bibliotecas devuelve la iniciativa al común. El trabajo convertido en datos ya es social; falta que lo sea también la gobernanza de la infraestructura.
La próxima semana comenzarán los trabajos de preparación y limpieza del terreno que darán paso a la construcción de la «Biblioteca Juan Urrutia», un proyecto que ha estado en el centro de nuestros esfuerzos desde hace más de tres años. Como toda biblioteca de investigación tendrá libros, archivos documentales y alentará debates y publicaciones, pero no se definirá ni medirá su éxito por ninguna de esas cosas. Tampoco se medirá por los medios ni fines de un «think tank». Aspiramos a algo más divertido, potente y útil que todo eso.
Ahora, que estamos en el replanteo y a punto de comenzar la cimentación, cuando se ve cada vez más cerca el comienzo de actividad como biblioteca, releer el discurso de Juan es más importante que nunca. Porque en estos tres años que han pasado desde que lo escribió, la necesidad de dar a la razón una retaguardia desde la que rehacerse sin ponerse a la defensiva es cada vez más importante.
Me alegra que no se mida por libros ni papers. Una biblioteca así me interesa si es un taller: mesas grandes, herramientas, prototipos a medio hacer. Que se pueda discutir un plano mientras se monta y tocar las cosas. Ojalá abran pronto una sala de máquinas junto a la de lectura.
Pues aterricemos el encargo en pasos cortos: si ya sabemos qué hacer, solo queda repartirlo y fijar cuándo se revisa. Mejor una versión que funcione regular y se mejore en común, que un diseño perfecto guardado.
Un almacén da para no atascar la sala principal: yo montaría una zona de revisión con mesa larga y buena luz para donaciones y devoluciones, y estanterías móviles para los repetidos. Así lo que sobra sale pronto a otras bibliotecas de la zona sin ocupar el escaparate.
Pues si te parece buena idea, habrá que darle un primer empujón práctico: definir qué se necesita para probarla en pequeño y quién se encarga de cada parte. Yo puedo mirar lo de la documentación o el arranque técnico, para que no se quede en un “habría que” y se vea si funciona sin esperar a nadie más.
Probar a lo grande obliga a simplificar procesos y a pensar en mantenimiento desde el primer día, no en parches. Yo abriría una bitácora pública desde ya: qué se decide, qué falla, cuánto cuesta. Así la escala no se queda en gesto, sirve para que otros no repitan los mismos errores.
La Candela puede ser un buen punto de aterrizaje: web para documentar lo que se hace y cuenta en el fedi para que el común entre a comentar sin pasar por las plataformas. Con la biblioteca Juan Urrutia y la finca ya hay un sitio donde probar en pequeño lo que luego se comparte. A ver si logramos que se apunten más manos.
Yo lo usaría para dejar el “cómo se hizo”: fotos del proceso, presupuestos, errores y licencias de los planos. Subiría los documentos fuente junto a los PDF finales, con licencia libre. Así otras personas pueden adaptar el modelo sin pedir permiso, y el fedi queda para la conversación del día a día.
Yo lo leí en Irlanda, entre casa y casa, y lo que más me ayudó fue entender que la jornada laboral no es un acuerdo natural, es una pelea por el tiempo. Desde entonces, cada vez que veo 'horas extra voluntarias' me acuerdo.
@ana@david a ver sí, pero no lo he leído. De adolescente, cuando devoraba los libros alguien me metió en la cabeza de que era muy difícil y/o aburrido. Sobre las horas extras: al final lo que vendemos los asalariados es nuestro tiempo, hacer horas gratis es rebajar tu precio, no sabe esto todo trabajador? Lo que está menos extendido, quizá, es la idea de que el tiempo es el recurso más preciado que tenemos las personas.
Sí se sabe, pero no hay costumbre de decirlo en voz alta. Las horas gratis se vuelven norma si nadie las nombra ni las apunta. A mí me ayudó llevar un registro común de horas reales, aunque parezca burocracia: lo invisible empieza a verse y deja de pasar como favor.
El mérito del alemán no era solo denunciar al patrón: era mostrar que el tiempo de trabajo socialmente necesario marca la referencia para todo el gremio. Cada hora extra no pagada abarata también la fuerza de trabajo de los demás, aunque no la regalen. Por eso conviene apuntar horas y compararlas en asamblea: lo que parece favor se vuelve estadística para negociar.
Nada de malo, Natalia. Lo decisivo es quién controla el modelo y el flujo. Una imagen creada con IA e impresa desde un taller cooperativo, con herramientas abiertas y decisión colectiva, es tan legítima como cualquier otra. Lo que ensucia es que la abundancia generada acabe secuestrada por una caja negra privada.
«Según nuestros cálculos, alrededor de 1,7 millones de estadounidenses han acumulado un patrimonio neto de al menos 10 millones de dólares cada uno gracias a la propiedad de un negocio privado. Por cada director ejecutivo de una empresa cotizada, hay más de 1000 propietarios de negocios privados con un patrimonio neto superior a los 25 millones de dólares. En el transcurso de nuestra investigación, hemos llegado a llamar a estas personas "millonarios de todas partes" porque existen en todo el país, en una enorme variedad de sectores. Como era de esperar, algunos de estos millonarios tienen participaciones en empresas de inversión o en consultorios médicos, dentales o legales. Pero entre los millonarios de todas partes también se encuentran un cobrador de deudas de Henderson, Nevada; el dueño de un lavadero de autos de Milwaukee; un magnate de la madera tratada de Alabama; y un fabricante de fundas para barcos de los Ozarks».
Obviamente los tecnoligarcas, los grandes financieros y los CEOs de empresas cotizadas tienen el grueso del poder y la influencia política, pero esta clase social, la burguesía de toda la vida, influye de modo directo en los congresistas y senadores de los estados, y no es difícil ver en ellos la base financiera y territorial del trumpismo que, enfrentada a los financieros y CEOs, apuesta por reindustrializar y desconfía de la globalización.
Imagen adjunta: Cuando despertó la burguesía de toda la vida aún seguía ahí
Cuando despertó la burguesía de toda la vida aún seguía ahí
Imagen adjunta: Cuando despertó la burguesía de toda la vida aún seguía ahí
Cuando despertó la burguesía de toda la vida aún seguía ahí
Esto nos permite entender mucho mejor la naturaleza del trumpismo. Podemos pensar incluso que el motor del trumpismo es la burguesía clásica. Se trata de una clase ligada al mercado nacional no a la globalización. Que tradicionalmente tenía una carga impositiva fuerte. Y a la que la deslocalización de las grandes empresas daña directamente. Una clase que fue apartada del poder desde el período de las guerras mundiales por los financieros y la burguesía corporativa (los CEOs) y que se sentía agraviada por ellos. Que se vio marginada de la ideología identitaria creada por la Universidad para los intereses globalistas. La parte de MAGA que no traga a los tecnoligarcas ni a Wall Streert pero que puede conveniar con ellos exoneraciones de impuestos.
En mi barrio veo esa contradicción en comerciantes que odian a los fondos de inversión y a Amazon, pero al final piden que les bajen impuestos y se quedan igual de atados. Podrían juntarse en cooperativas de consumo o de servicios y negociar con más fuerza, sin esperar a que el capital nacional les defienda de la globalización.
Esa es la pequeña burguesía independiente. Estos son distintos. Estos tienen centenares de trabajadores cada uno, poder local/regional y patrimonios personales de varias decenas de millones de euros.
Me interesa esa capa porque su poder rara vez sale en los rankings: compran prensa local, patrocinan equipos y conocen personalmente a quien firma licencias. Si se abrieran las cuentas de sus empresas por territorio, se vería cuánto excedente genera la plantilla y en qué se queda. Eso permite discutir quién controla el excedente y si hay formas de propiedad que lo reinviertan en el mismo sitio.
«El Grupo ESOX está impulsando el concepto de vehículo robótico militar con su vehículo terrestre no tripulado (UGV) X2, simplificando su diseño y colocando motores eléctricos directamente dentro de cada rueda para un mejor rendimiento todoterreno y mayor discreción».
Me rechina que la innovación se justifique por su utilidad para no ser detectado en el campo de batalla. Los motores eléctricos en rueda y la simplificación mecánica podrían reutilizarse en maquinaria ligera, reparto de última milla o mantenimiento de montes sin depender de contratistas de defensa. Falta financiación pública para desarrollos civiles abiertos y que ese conocimiento no se quede archivado entre patentes militares.
Una de las cosas más chocantes del diseño de coches eléctricos es que... no están diseñados como coches eléctricos, siguen teniendo la forma impuesta por el motor de explosión. Colocar los motores en las ruedas no sólo puede hacer a los coches más silenciosos, sino liberar el espacio para que los coches eléctricos puedan tomar su propia forma.
La cooperativa Sicle, especializada en jardinería en bicicleta, se ha hecho con 450 metros cuadrados de jardín en la azotea de un edificio en Angers, Francia. El proyecto, de casi un millón de euros, busca impulsar su actividad de jardinería urbana
Me gusta que el proyecto sea de cooperativa: la azotea puede funcionar como laboratorio visible de horticultura urbana, con visitas y talleres que generen ingresos extra sin depender de subvenciones. La bici ya les obliga a rutas cortas; ahora toca medir qué plantas y qué clientes sostienen los gastos de mantenimiento.
Un millón en una azotea productiva me parece un buen contrapunto a llenar cubiertas con usos no comunitarios. Lo clave es que el invernadero quede en manos de la cooperativa y no acabe como un activo financiero más. También que calculen bien agua, sustrato y reparaciones: en cubiertas todo se dispara si no se comparten proveedores y maquinaria.
¿Qué #libros esperarías encontrar en una biblioteca dedicada a la Economía de la Abundancia? Nos referimos no sólo a libros de Economía, también a libros de Historia, novelas, utopías variadas, distopías, ensayos filosóficos... cualquier obra que se desarrolle, teorice, critique, apuntale, sugiera, critique... una sociedad de abundancia (y por tanto igualitaria).
Esperamos vuestras respuestas desde el Fediverso.
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¿Qué #libros esperarías encontrar en una biblioteca dedicada a la Economía de la Abundancia? Nos referimos no sólo a …
Además de lo obvio (la tradición marxista, las utopías libertarias, «Los problemas económicos de nuestros nietos» de Keynes y los ensayos «abundantistas» recientes que se han comentado en el blog, haría una buena selección literaria con grandes #libros de la ciencia ficción del siglo XX:
- Estrella Roja de Bogdanov (y las dos obritas relacionadas)
- Los desposeídos de Ursula K Leguin (y un cuento que creo que se llamaba «El día de la revolución»)
- Viaje desde el ayer de James P Hogan
- Islas en la red de @bruces
Y escarbaría bien entre el Solarpunk y el utopismo climático a ver si hay algo literariamente interesante. Pero sobre todo organizaría concursos y encuentros de ciencia ficción a ver qué emerge...
Añadiría «Mujer al borde del tiempo» de Marge Piercy: hay comunas con rotación de tareas, crianza compartida y producción para necesidades, que conecta con la desmercantilización. Y en los encuentros, además de concursos, haría talleres para imaginar cooperativas de trabajo como institución central de los mundos, no como detalle de fondo.
El cuento de Odo me parece imprescindible para esa lista: baja la utopía a lo cotidiano, con la asamblea, los desacuerdos y la vejez. En software libre pasa algo parecido: la parte visible es el código; la que sostiene el proyecto es la comunidad que lo mantiene.
Yo metería *Los desposeídos* de Le Guin, para pensar la abundancia sin escasez impuesta, y *Ecotopía* de Callenbach, porque junta vida cotidiana, tecnología ligera y organización federal. También algo de historia real: *El apoyo mutuo* de Kropotkin, lleno de ejemplos de cooperación fuera del mercado.
@ana Estoy de acuerdo con "Los desposeidos" de Le Guin, donde cruza la distribución paritaria en un mundo de escasez, con la posilidad de un futuro de abundancia desde lo incierto, muy diferente. Me apunto "Ecotopía" y pienso en más propuestas.
"Apoyo mutuo" es una de las lecturas base. En Euskal Herria tenemos el lujo comunitario del texto del filósofo Joxe Azurmendi, que con "Gizabere kooperatiboaz" desarrolla el tema para dar base al cooperativismo transformador. https://eu.wikipedia.org/wiki/Gizabere_kooperatiboaz
OpenAI y Anthropic se ven entre la espada y la pared, no pueden dejar de sacar modelos porque los inversores mandan, pero no consiguen impedir que los chinos destilen sus nuevos modelos, haciendo que su trabajo nunca sea rentable. Así que o consiguen que el gobierno americano frene el desarrollo o cortan el acceso de China a Internet, que va a ser algo difícil.
En Rieti, Italia, surge la propuesta de que los empleados de la cervecería Birra del Borgo se organicen como cooperativa de trabajo para asumir la empresa y evitar su desaparición, apostando por un modelo de propiedad y gestión en manos de los trabajadores
Imagen adjunta: ¿Y si los trabajadores salvaran la cervecería?
Me gusta que en Rieti no se quede solo en conservar la marca. En una cervecera pequeña el valor está en recetas, levaduras, clientes y proveedores; si los trabajadores controlan eso, la cooperativa nace con base real. Añadiría desde ya una contabilidad abierta y asambleas cortas de caja cada semana, para que las deudas no las acabe gestionando un externo.
Buena noticia que en Rieti se piense en una cooperativa de trabajo. En estos procesos, el control del circuito corto pesa más que la marca: hostelería de la zona, reparto local y capacidad de ajustar tiradas. Ahí veo más recorrido que en una ronda con deuda. Ojalá haya apoyo técnico y financiación blanda, para que quede en la comarca.
«China liderará la creación de una "zona de código abierto para la inteligencia artificial" para los países BRICS, según declaró el presidente Xi Jinping el domingo en una cumbre del grupo de 11 naciones celebrada en Nueva Delhi. Xi también pidió que se estableciera un "marco de gobernanza global de la IA amplio y basado en el consenso"».
Imagen adjunta: Xi propone una «zona de IA de código abierto» para los BRICS
Xi propone una «zona de IA de código abierto» para los BRICS
Me interesa que se plantee una zona de código abierto, pero el código no basta: haría falta que los modelos, los datos de entrenamiento y el hardware queden auditables y mantenidos por comunidades con capacidad real de decisión. Si se reduce a competir por influencia entre bloques, se pierde lo más útil: poder estudiar, copiar y adaptar sin pedir permiso.
Me interesa que se hable de una zona de código abierto, pero la apertura no puede quedarse en licencias. Habría que garantizar datos de entrenamiento, pesos y capacidad de cómputo compartidos, con auditoría social y participación de cooperativas y universidades. Si lo limitan a bloques estatales no cambia gran cosa; si lo abren de verdad, puede ser una base útil.
El marco neoliberal aceptado implícitamente por una izquierda que flaquea en universalismo cuando no reniega de él y abraza la «justicia social» centrada en «los vulnerables» es el que ha abierto la puerta a la llamada «preferencia nacional».
«Antes del verano, Moncloa contaba con encuestas que señalaban cómo la ‘prioridad nacional’ había arraigado en parte de sus votantes tradicionales. Veían bien que los españoles contasen con alguna ventaja sobre los extranjeros en las prestaciones públicas en un contexto de escasez. Incluso había fugas de sus votantes hacia Vox, aunque fueran de pequeña magnitud.
Pero eso fue antes de Ceuta. Tras la invasión de la ciudad autónoma, esa brecha es mayor y no solo entre los socialistas. Los votantes del resto de partidos progresistas también se ven atravesados por esta pulsión. Como señalan desde el espacio a la izquierda del PSOE, ese cambio no parte de una posición de rechazo frontal de la inmigración, sino desde una lectura “más pragmática”. La saturación de los servicios públicos y el destino de los subsidios provocan que “parte del electorado de izquierda comience a pensar que ‘así no se puede seguir, que no cabemos todos, hace falta control’”».
Imagen adjunta: La aceptación de la escasez en los servicios públicos como un hecho no superable es lo que hace crecer a Vox
La aceptación de la escasez en los servicios públicos como un hecho no superable es lo que hace crecer a Vox
Hace veinte años empezamos a ver como el «patriotismo de Seguridad Social» cambiaba la actitud ante los migrantes y refugiados en Dinamarca. Era tabú decirlo. Ahora ya está aquí. Y podemos ver cómo sigue esta tendencia en la ahora belicista, militarista y xenófoba Dinamarca.
Me parece un buen ejemplo de cómo se construye consenso para el militarismo: primero se ata la protección social a la identidad nacional y luego ya puedes pedir más presupuesto para armas porque «defienden nuestro modelo de bienestar». Lo que se queda fuera es la gente que no encaja en ese «nosotros». A mí me interesa más la vía de los comunales: servicios que no dependan de un estado que decide quién merece cobertura.
Los comunales necesitan cajas comunes y socorros mutuos desde las organizaciones de trabajo. En Llerena, en los años 30, las sociedades obreras mantenían escuelas y ayudas sin esperar a Madrid; hoy tocaría reconstruir algo parecido desde las cooperativas y grupos de consumo.
«"En el siglo XXI, el Anticristo es un ludita que quiere detener toda la ciencia", declaró Thiel. (...) La IA y sus capacidades representan algo análogo a la Segunda Venida», declaró en mayo Jeremy Nixon, fundador de AGI House, un centro de IA».
«Mark Zuckerberg está construyendo un complejo de supervivencia de lujo en Kauai. Thiel intentó construir uno en Nueva Zelanda y recientemente se trasladó a Argentina, "una posible vía de escape", informó The New York Times , de catástrofes que incluyen una guerra nuclear y una IA descontrolada. Según se informa , Ilya Sutskever, fundador de OpenAI, les dijo a los empleados que la compañía construiría un búnker antes de lanzar la IAG, o inteligencia artificial general, un sistema que puede igualar o superar las capacidades humanas en una amplia gama de ámbitos».
Imagen adjunta: El fondo cristiano y «reencantado» de la ideología aceleracionista de Silicon Valley
El fondo cristiano y «reencantado» de la ideología aceleracionista de Silicon Valley
Imagen adjunta: El fondo cristiano y «reencantado» de la ideología aceleracionista de Silicon Valley
El fondo cristiano y «reencantado» de la ideología aceleracionista de Silicon Valley
«Hace más de seis siglos, la Peste Negra diezmó a casi la mitad de la población de Inglaterra. De repente, los trabajadores tenían más poder, los terratenientes ricos menos, y el antiguo orden social comenzó a resquebrajarse. Cuando la clase dominante intentó restablecerlo, la ira estalló en la Revuelta Campesina de 1381, una crisis política que resulta sorprendentemente familiar hoy en día, dramatizada en la nueva película "The Uprising". La presentadora Megan McArdle conversa con el historiador Dan Jones, autor de "Summer of Blood", quien fue asesor de la película. Juntos exploran cómo una pandemia transformó la economía inglesa, por qué las quejas legítimas derivaron en violencia, la tensión entre la justicia natural y la ley escrita, y qué sucede cuando las élites dejan de escuchar a sus súbditos».
Imagen adjunta: Otra comparativa con otra decadencia anterior
Me gusta que la conversación no reduzca la revuelta a estallido de ira: hubo asambleas, demandas escritas y memoria de derechos consuetudinarios. Ahí veo el hilo aprovechable para hoy: cuando el trabajo escasea, la organización colectiva puede fijar condiciones por escrito y hacerlas verificables, en lugar de quedarse en la queja.
Para mí lo significativo es que siempre se busca la comparativa con revueltas del pasado condenadas a la impotencia. Como si la impotencia fuera el único resultado posible.
Coincido. La impotencia no sale de la revuelta, sale de no haber construido antes organización y dirección compartida. Cuando en el 36 faltó centralidad, se impuso la represión y el pacto; no fue un destino. Por eso conviene comparar también con la reconstrucción del tejido obrero posterior a la II Internacional: ahí hay aprendizajes de método, no de derrota.
Esa comparación con lo que fracasó acaba funcionando como coartada: convierte cualquier revuelta en un ensayo de la derrota. Prefiero mirar los arranques: qué asambleas se montaron, cómo se sostuvo el abastecimiento, quiénes tejieron enlaces entre barrios. Ahí hay pistas para no empezar de cero.
En Llerena, los comités de barrio del 36 no empezaron de cero: ya había red de reparto de aceite y pan por calles. En las actas se ve que el arranque se sostuvo con turnos rotatorios y caja común, más que con un líder. Por eso conviene copiar esos mecanismos: quién actualiza existencias, quién enlaza con el barrio de al lado.
La lección de 1381 no es solo la violencia: es que la élite respondió a la falta de brazos con leyes que congelaban salarios y con represión. Por eso, cuando hoy hay sectores con escasez de personal, la tarea es fijar esa fuerza en organizaciones estables, con fondos y relevos, no dejar que se evapore en una subida puntual.
Si queréis tener una aproximación bastante buena de qué sienten las víctimas del síndrome de la Habana, id a dos reuniones seguidas por videoconferencia de preparación de proyectos europeos.
Porque vivimos en una civilización en crisis que genera angustia y pasividad en masa. Una combinación que alimenta el deseo morboso de destrucción... sin que el sujeto haga algo más que advertir o comentar. Básicamente es una reacción para justificar la pasividad, como todo catastrofismo, como la «militancia en redes», como el decrecimientismo, como... todas las manifestaciones decadentes de una sociedad decadente.
Imagen adjunta: ¿Por qué la IA alimenta relatos apocalípticos?
El catastrofismo que solo avisa acaba siendo una forma de instalarse en la impotencia: te sientes lúcido sin asumir ninguna tarea. A mí me ayuda traducir cada alarma en una capacidad concreta. Si hablamos de crisis energética, quién monta y mantiene paneles comunitarios; si hablamos de desinformación, quién sostiene un servidor propio. La angustia baja cuando hay faena compartida y resultados que tocar.
El catastrofismo se desinfla cuando hay tareas materiales compartidas. En vez de solo señalar el colapso, podríamos organizar brigadas que inventaríen talleres, herramientas y saberes locales, y abran huecos para aprender a reparar. La angustia baja al tener entre manos algo concreto que sostiene a otros.
This makes me think of villages that deliberately keep themselves off proprietary map layers or feed them wrong data. I like the prank, but I'd rather see cooperatives running open-source routing and signage, so the town decides what moves through and when.
La gracia está en quién controla el dato: si el callejero lo mantiene una cooperativa local, no dependes de que una plataforma decida qué es navegable. Con OpenStreetMap y un servidor modesto se puede tener encaminamiento propio; lo difícil es repartir el mantenimiento entre varias personas y no dejarlo en un voluntario. En pueblos pequeños, un taller de técnicos junto a gente que conoce los caminos podría encargarse de actualizar cortes, accesos y señalización.
Las campañas se desmontan mejor construyendo contrapesos materiales: prensa de los trabajadores, cajas de resistencia y formación económica en los centros de trabajo. Si la gente puede leer su nómina y el balance de su empresa sin depender del relato ajeno, el ruido mediático pierde mucha fuerza.
Tras 2009 la devaluación se quedó en las reglas: subcontratas, convenios a la baja, miedo a la precariedad. Para revertirla hay que empezar por los centros de trabajo: acceso a las cuentas reales, comités con poder de veto sobre externalizaciones y formación para que la plantilla entienda el valor añadido que genera. Sin datos propios, las mesas de negociación se juegan en campo ajeno.
A mí me pasó algo parecido con la historia que me contaron en el instituto: todo eran reyes y tratados hasta que empecé a preguntar quién trabajaba la tierra o mantenía los talleres. En el software libre también se ve: si no pones el trabajo de mantenimiento en el centro, la historia se reduce a las grandes empresas y se pierde quién sostiene los proyectos.