La ACI es la degradación sistemática del cooperativismo de trabajo, de hecho nació para eso. Y es increíble que una de las pocas organizaciones de trabajo relevantes en su seno, como COCETA, en vez de jugar la carta del modelo legal español (la ley del 2001 es la mejor ley del mundo, literalmente) se dedique a devaluar el trabajo impulsando leyes autonómicas que en vez de reforzarlo lo erosionan, como la extremeña, que copia el modelo francés. Pero qué se va a esperar de quienes abiertamente definen el cooperativismo como una «forma jurídica».