Lo que había en marcha era una revolución obrera de la que ese proceso de organización social era la base. En Llerena, por ejemplo, desde el 32. Retratar a los revolucionarios como republicanos cuando fue la República -véase Casas Viejas o Asturias 34- la que los reprimió, es verdaderamente falsificación histórica y solo tiene como objetivo invisibilizar el 19 de julio. Si el golpe de estado militar derivó en guerra (de exterminio de las clases trabajadoras insurrectas, como bien reconocen todavía autores como José Luis Villacañas) fue porque el 19 de julio esa revolución eclosionó finalmente desarmando en buena parte del país a las fuerzas golpistas del ejército (republicano).