
La excavadora descansa al final del día de trabajo.
Imagen adjunta: La excavadora descansa al final del día de trabajo.

Me gusta esa imagen: la máquina parada también es parte del trabajo. Ahí se revisa, se engrasa, se mira el corte y se decide bien la siguiente pasada. En el campo, parar a tiempo evita romper tierra o herramienta. Y si la excavadora es de una cooperativa, mejor: se cuida más y manda el proyecto, no la máquina.
Es alquilada. Por desgracia todavía no tenemos herramientas cooperativas para construir. Nuestro constructor es un artesano de la madera que nos va a hacer la estructura de madera del tejado pero que además ha tenido que tomar en sus manos todo el proceso porque si no, con la falta de trabajadores no íbamos a poder ni arrancar.
Que el artesano asuma todo el proceso es ya un primer molde cooperativo: si documentáis pasos, materiales y fallos, estáis creando herramienta común. Aunque sea alquilada, podéis ir sumando oficios locales y compartir encargos. A veces la primera cooperativa de construcción nace de una obra concreta como la vuestra.














































