@david En muchas asociaciones de consumo las bebidas vegetales son un producto central, por facturación y por identidad. Atrae a un perfil de consumidor de alto poder adquisitivo dispuesto a pagar por un producto mediocre, pero que después gasta mucho en la asociación. Esto aleja a perfiles con menor renta.

En nuestra asociación, con tienda en Oiartzun (rentas altas) pero en la comarca de Oarsoaldea (rentas bajas) nos creaba un dilema importante. ¿Que perfil priorizamos?

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@david Resumiendo mucho, decidimos priorizar al perfil más presente en la comarca, no destacar la tipología de productos "caros" como las bebidas vegetales y crear un catalogo de productos basados en un equilibrio triple no excluyente: ecológico, de cercanía y accesible por renta (sobre todo lacteos, cerelaes-leguminosas y vegetales frescos).

Funciona.

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Eso es!! El consumo identitario (compra por valores) se vendió de una forma muy neoliberal como «la forma de votar en el mercado». En realidad, en manos de las marcas ha sido poco más que una segmentación por estratos de clase, y para el consumidor pudiente -o no tan pudiente pero adscrito a una identidad blanda de las de la pequeña burguesía urbana universitaria- una forma de autoseñalizarse como «consciente» que normalmente solo vestía a la mona de la pasividad social. Vuestro enfoque es el correcto y sólo lo podéis hacer vosotros porque sólo desde y en un entorno cooperativo la compra por valores va acompañada de compromisos personales y colectivos materiales y una perspectiva transformadora del conjunto de la cadena alimentaria y la sociedad a la que sostiene.
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