Lo interesante de los datos es que señalan la confluencia de la precarización material (devaluación del trabajo) y el bombardeo cultural anglo (que afecta más a los migrantes porque en muchos casos lo traían de origen y que se concentran en los sectores de rentas más bajas dentro de los trabajadores) para desmantelar los lazos familiares y comunitarios básicos. De lo que nos hablan estos datos es de familias trabajadoras que dejan de cocinar y comer o cenar juntas y de personas solas que dejan de quedar con los amigos. Atomización pura y dura que destruye lo no mercantil y lo comunitario para único beneficio de Mercadona y la industria del precocinado e infelicidad de las personas.