La pérdida de escaños es solo el síntoma: cuando se vacía el campo, se vacía también su voz política. Lo veo como un aviso para no esperar a que los censos manden. Repoblar no va de discursos, sino de servicios, trabajo cooperativo y vivienda asequible. En sitios pequeños, una cooperativa de transformación o una escuela rural abierta cambian más la tendencia que muchos planes.