Coincido en que el universalismo está en disputa, pero no creo que haya que buscarlo en Alemania. Aquí, en el sur, hay experiencias de cooperativas y repoblación que reconstruyen comunidad desde abajo; de ahí puede salir un relato mediterráneo nuevo, no nostálgico, con humor y tensión de clase. El cozy no está muerto, está mudando de piel.