Este artículo me ha gustado mucho porque hace hincapié en una de las cuestiones fundamentales que la gente que defiende el uso de la IA esgrime cada vez que les señalas lo peligroso que es fiarse a ciegas de lo que generen los chatbots: no, ellas no se fían ciegamente, la IA comete errores pero hay que revisar ese código, es una herramienta más pero hay que saber usarla, bla bla bla.
Pero es todo mentira. La mayoría de la gente, la mayoría de las veces, no lee nada, no comprueba nada, confían ciegamente en el output del LLM en cuestión y a lo sumo confían la revisión de ese output a un segundo chatbot.
Yo lo he visto en mi campo, cuando señalo lo irresponsable que es elaborar una programación o programar una actividad con ChatGPT siempre, SIEMPRE me contestan que no, que tengo razón pero que elles lo revisan que esté todo bien y lo adaptan.
Y es mentira. Ni lo revisan ni lo adaptan. "Es muy burdo, pero vamos con ello". Recuerdo cuando una compañera programó una actividad con chatGPT y cuando los alumnos le dijeron que no entendían qué les pedía se encogió de hombros y les dijo "ah, es que lo he hecho con ChatGPT" con todo su papo.
Y cuanto más hablo con la gente más me doy cuenta de que esto es así en todos los sectores. Vamos metiendo código que nadie ha leído ni revisado, vamos mandando artículos científicos hechos con chatbots y revisados con chatbots y publicados por chatbots que ninguna persona humana ha revisado, lo mismo para los currículos y los procesos de selección de empresas.
Y más pronto que tarde todo eso nos va a caer encima como un castillo construido sobre cimientos de arena.