China acaba de prohibir los chatbots que fingen ser tu pareja (y todos los chatbots destinados a producir en el usuario dependencia) y esto ha provocado un shock entre la juventud que realmente estaba convencida que estos trozos de software eran consciencias reales que les amaban y les comprendían.
Esto no es un hecho aislado y puntual eh. Hay muchísima gente, de cualquier género, que está convencida de estar en una relación afectiva con una IA, y si no me creéis echadle un ojo a cualquier subreddit sobre esto, que hay varios.
Una cosa que tenemos que empezar a entender es que estos chatbots no están diseñados para suplantar una relación afectiva, sino para a) generar una dependencia emocional, b) aprovechar esa dependencia para venderte cosas (desde suscripciones a productos) y c) influir en tu pensamiento político.
Y aquí en occidente nuestros muy comprometidos gobernantes no solo parecen no querer verlo, es que hasta lo fomentan.