Hoy hace 90 años que fusilaron a mi abuelo y: Tengo Rabia. Porque sus huesos y de muches otres siguen en un barranco. Porque ni se ha anulado el "juicio" que le hicieron, y ni puedo ver el expediente. Por la mala vida que tuvo mi abuela, que murió 60 años después, llamándolo. Por la perrita marquesa que iba con él al detenerlo, la robó un falangista y, cuando mi madre de 8 años le dijo que esa perra era de ella, la ahorcó delante suyo. Por mí tía Pilar, que murió en 1939 gritando que la había matado Franco, por fusilar a mi abuelo. Por el hijo que mi abuela esperaba y nunca nació, porque se convirtió en piedra en sus entrañas. Por su hambre y la de sus hijos. Porque falta muuucho que contar y hay muuuchas historias iguales o peores. Porque soy el único que recuerda esto, porque a nadie más le importa en mi familia.
Por eso quiero compartirlo con ustedes: para preservar la memoria y decir que, mientras me quede un hilo de vida yo: ni olvido ni perdono.
