¡Pero ay los chimpancés! Solo hemos podido ver uno, que ha empezado a gesticular, ha cogido dos piedras bien grandes, como se ve en la foto y como aviso ha empezado a darles golpes entre ellas.
Finalmente las ha lanzado, por suerte estaba la valla, pero por lo que cuentan también saben lanzarlas por encima de la valla.
Así que hemos salido de ahí rápido.
