LOS MALOS SIGUEN AQUÍ

No veo un carajo, pero escucho el compás,
septiembre está en la puerta, ya no miro hacia atrás.
Traigo ruido en la mochila, cicatrices y gas,
TuiterRocks vuelve al ruedo: ¿queríais paz? Jamás.

No veo las luces, pero veo el panorama,
mucho santo de domingo con veneno entre las ramas.
Mucho juez de la moral, mucho fuego, poca llama,
prefiero a los demonios que dicen cómo se llaman.

Que pase el diablo,
que se siente en nuestra mesa,
que traiga mala fama,
nosotros ponemos cerveza.

Aquí nadie vende el cielo
ni promete redención,
somos hijos de la grieta,
ruido, roca y distorsión.

¡EH!

SOMOS LOS MALOS.
-¿Y QUÉ?

LOS QUE REGRESAN OTRA VEZ.
-¿Y QUÉ?

SOMOS LOS MALOS,
firma, sello y cicatriz.

TUITERROCKS VUELVE EN SEPTIEMBRE.
LOS MALOS SIGUEN AQUÍ.

No veo un carajo, pero tengo dirección,
sigo el bajo, sigo el bombo, sigo la vibración.
No necesito faros si conozco la canción,
voy con media Internet ardiendo dentro del corazón.

Nuevos textos en camino, nueva mierda que contar,
software libre, radios, redes, cosas que reparar.
Un servidor que protesta, otro drama federal,
y cien formas diferentes de volverlo material.

Fediverso, bichos raros,
gente que no clasifica,
nunca fuimos buen ganado,
nunca quisimos encajar.

Nos dijeron:

«No hagáis ruido».

SUBE MÁS.

Nos dijeron:

«No molestéis».

SUBE MÁS.

Nos dijeron:

«Portaos bien».

JA.

Nos pedirán buenos modales
cuando aprendan a predicar.

Mucho santo de escaparate,
mucha virtud digital,
mucho dedo señalando
desde un púlpito moral.

Prefiero al que trae cuernos
y los deja ver al entrar,
que al que viene vestido de ángel
con el cuchillo por detrás.

SOMOS LOS MALOS.
- ¿Y QUÉ?

LOS QUE NO SABEN CEDER.
- ¿Y QUÉ?

SOMOS LOS MALOS.

Y ser buenos, francamente,
nunca se nos dio muy bien.

No nacimos para el molde,
ni aprendimos a obedecer,
si nos cierran una puerta
ya encontraremos qué romper.

Que hablen hasta cansarse,
que se pongan a rezar,
que redacten sus sermones
y nos quieran explicar.

Mientras ellos hacen normas
sobre cómo respirar,
abrimos otra pestaña:

PUBLICAR.

Artículos nuevos.
Historias nuevas.
Algún incendio accidental.

Bueno…

«accidental».

Que el diablo guarde el secreto.
Nosotros no vamos a hablar.

No veo un carajo,
da igual dónde esté el final,
hay caminos que se encuentran
por la forma de vibrar.

Una guitarra malherida,
un bombo contra el metal,
unas ratas sobre las rocas
viendo el mundo naufragar.

¡EH!

No veo un carajo.

¡EH!

Pero escucho el compás.

¡EH!

Llegó septiembre.

¡EH!

Y volvemos a empezar.

Que suba el bajo.
Que cruja el local.
Que rece quien quiera cielo.

NOSOTROS TENEMOS UN BAR.

SOMOS LOS MALOS.
LOS MALOS SIGUEN AQUÍ.

Mala fama.
Cicatrices.
Y ganas de seguir.

SOMOS LOS MALOS.
LOS MALOS SIGUEN AQUÍ.

TuiterRocks vuelve en septiembre.

Y todavía queda mucho,
muchísimo,

POR ESCRIBIR.