A las 14:55 se da por finalizado el ensayo para el concierto de la próxima semana. Minutos después, limpiado el instrumento y con los adminículos prestos abandonamos el gigantesco edificio y hacemos el medio giro por la manzana hasta llegar a la boca del subterráneo de la línea E. Bajamos una escalera, pasillo, escalera, puerta con alarma, otra escalera y andén. Pero de los 3, solo el chicato que va delante ve un poco, y al notar que el tren ya estaba, encaró con alma y vida a su encuentro...