Es la primera vez que mi compa y yo compartimos un espacio musical con las niñas, niños, docentes y padres y madres en un acto de la escuela. ¡Pasan cosas! Contagian la alegría estos peques no tan peques ya. Casi que se puede trazar una línea temporal en el cambio de sus voces en cada canción. Uno de esos momentos para recordar, y espero sea la primera de otras más. No es porque sea mi hijo, pero Mateo is the most wonderful boy.
geralto
Tener el concierto importante del programa por la noche, y un ensayo con los niños y niñas de la escuela de mi retoño por la mañana temprano al día siguiente es insalubre. Admirable el laburo de los docentes trabajando con ese constante griterío. No sé que va a salir de esas canciones para el acto del próximo Viernes, pero los pibes estaban exultantes, y eso compensa de sobra. Uno de los padres es percusionista, y se llevó varios instrumentos para que ellos toquen... 😱
Hace exactamente 11 años, también un sábado, una trabajadora del Hospital Italiano me entregaba un paquetito para el cual me sobraban brazos con los cuales sostenerlo. El tipito gritó indignado durante el proceso de revisión, medición, peso y limpieza, hasta que, después de envolverlo en mantas abrigadas y de entregármelo para que lo sostenga antes de ir con su mamá, se quedó tranquilo, adormilado por el esfuerzo.
hace un rato, al intentar subir al 71 que paró a unos metros del cordón, tomé el impulso necesario para depositar mi humanidad dentro del bondi, solo para obtener un indigno rebote que me devolvió al mismo lugar.
Y la ansiedad, que no es buena compañía, no propició una reflexión sobre el porqué de ese rebote, sino que me empujó a volver a intentarlo inmediatamente, logrando esta vez quedar atrapado entre el marco, uno de los estuches de saxo que tenía colgado y la puerta. 😳
@Maripili @tiflonet De todo tamaño y variedad. Carteles, toldos, árboles bajos, marcos de puertas, cables de electricidad, algún satélite de órbita baja, el paraguas de algún pelotudo o pelotuda que camina sin calcular la distancia segura frente a otro peatón. Y en fin, algunas otras tantas cosas que olvidé, quizás por los mismos golpes... 😉
A las 14:55 se da por finalizado el ensayo para el concierto de la próxima semana. Minutos después, limpiado el instrumento y con los adminículos prestos abandonamos el gigantesco edificio y hacemos el medio giro por la manzana hasta llegar a la boca del subterráneo de la línea E. Bajamos una escalera, pasillo, escalera, puerta con alarma, otra escalera y andén. Pero de los 3, solo el chicato que va delante ve un poco, y al notar que el tren ya estaba, encaró con alma y vida a su encuentro...