11 - una noche de domingo a lunes llamé al portero de la casa donde estaban todas mis pertenencias, pero no tenía llave. No respondieron. Desde una cabina llamé a mi, por entonces pareja, para pedir ayuda. Me respondió que no me moviera que se encargaba. Un rato después apareció alguien a quien sólo había visto una vez, pero sabía era amigo.
Me salvó de dormir al raso y ayudó a recuperar mis cosas (sólo era una maleta)