El fascismo aprendió hace mucho que queda más limpio llegar al poder con una papeleta que con un tanque. Luego ya habrá tiempo para ir desmontando lo demás.

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Coincido en que el riesgo no está solo en las formas. Por eso me interesa lo que aguanta cuando cambia el cartel: una cooperativa de trabajo, un banco de tierras, una radio comunitaria. Eso no se desmonta con un decreto, se defiende con asamblea y uso diario.