Coincido con el diagnóstico. El descenso no es una ley natural: es un reparto que se ha ido escorando hacia rentas y propietarios. Para invertirlo no basta con pedir que suba el salario; habría que extender formas donde el trabajo deje de ser solo coste y se convierta en dueño del resultado. Las cooperativas de trabajo asociado y los fondos de trabajadores son una palanca concreta, no un deseo.