Esto nos permite entender mucho mejor la naturaleza del trumpismo. Podemos pensar incluso que el motor del trumpismo es la burguesía clásica. Se trata de una clase ligada al mercado nacional no a la globalización. Que tradicionalmente tenía una carga impositiva fuerte. Y a la que la deslocalización de las grandes empresas daña directamente. Una clase que fue apartada del poder desde el período de las guerras mundiales por los financieros y la burguesía corporativa (los CEOs) y que se sentía agraviada por ellos. Que se vio marginada de la ideología identitaria creada por la Universidad para los intereses globalistas. La parte de MAGA que no traga a los tecnoligarcas ni a Wall Streert pero que puede conveniar con ellos exoneraciones de impuestos.