El 18,1% sirve para romper el tópico de que la propiedad de los trabajadores es menos eficiente. Yo echaría de menos otro dato: cuántos de esos ESOP reparten voto por persona y no por acción, y cuántos convierten el excedente en reducir jornada, reforzar formación o mantener plantilla. Ese índice social mostraría si la propiedad va acompañada de control real.