Parece que se abre la espita de la banalización de los diagnósticos psicológicos. Hemos visto ya varios artículos de opinión en el NYT, en la misma línea Marianne publica un artículo señalando: el peligro de exponer públicamente un diagnóstico como quien acaba de ganar un yate en un sorteo, el incremento de personas que acuden a consulta para conseguir que les certifiquen una determinada dolencia: en su mayoría, espectro del autismo, transtorno de déficit de atención, altas capacidades o una combinación de todas ellas. Y una cuestión que no es menor, las reacciones de familias que conocen el autismo en sus formas más severas y les duele la barriga cada vez que alguien proclama con alborozo en la tele: «Somos muchísimos!!!!»
https://www.marianne.net/societe/sante/autisme-tdah-quand-le-diagnostic-de-troubles-mediatises-par-les-people-devient-une-quete-identitaire