Ya empezamos con las críticas a las fiestas valencianas, ahora toca la tomatina, pero hace unos meses era las fallas: ¿cómo pueden hacer esos monumentos y luego quemarlos? Pero bueno, voy a intentar explicar y defender nuestras fiestas.

  1. Las fiestas son una demostración de abundancia. El que está sobreviviendo no hace fiestas, las fiestas se hacen cuando tienes excedentes de producción. Poco se habla de las cantidades de comida que se tiran en las navidades, pero ahí están.

  2. Las fiestas tienen un sentido dentro del calendario agrícola. La tomatina es a final de agosto, cuando los tomates están demasiado maduros para el mercado, ¿sabéis la cantidad de comida que se tira por tener algún defecto estético?

Como la tomatina está la raïmà de la Pobla del Duc, els enfarinats de Ibi, en aragón es costumbre tirarse vino en varios pueblos, ejemplos hay a montón, todos tienen su sentido en el calendario o solo son una demostración de abundancia, ¿qué mal hacen?
¡Basta ya de puritanismo de izquierdas, hombre!