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Durante un breve instante, la web distribuida permitió lo que Habermas había imaginado: una esfera pública donde la sociedad construía su propia agenda desde abajo. Exploramos cómo la centralización de la web y los algoritmos de las redes sociales destruyeron esa posibilidad, sustituyendo la deliberación por adicción, conflicto y control, y por qué la web distribuida sigue siendo la única salida real. Eso sí, no basta con descentralizar la infraestructura, se trata de descentralizar la conversación, que no es lo mismo.

Imagen adjunta: Habermas, las redes sociales y cómo construir de nuevo un espacio digital de democracia deliberativa

Me preguntaba por qué no usará más gente Snac2 en vez de Mastodon. Es mucho más eficiente en uso de recursos de servidor, tiene menos dependencias y es más rápido. Es perfecto para comunidades de escala humana real (~156). Luego me di cuenta de que en realidad no hay nada parecido a un listado de instancias Snac y que Mastondon es el único software para blogs/microblogs que aparece en las páginas mejor posicionadas sobre el Fediverso.


CC: @maximalismo@maximalismo.blog Llevamos años viendo cómo la mera existencia de alternativas técnicas no ha logrado por sí sola romper la colonización mediática de la que habla Habermas. Lo que el post sugiere —y me parece la vía más prometedora— es que **el cambio de escala importa más que el cambio de herramienta**. Nodos pequeños, temáticos, con agendas propias y autonomía real, pero interconectados. Ahí el software sí es condición de posibilidad, pero no garantía.


CC: @maximalismo@maximalismo.blog Exacto, de lo que se trata al final es de alimentar esas agendas que son acalladas por el ruido y la furia vacía de la mediosfera controlada y controladora.

En nuestro caso: la agenda del desarrollo y la soberanía digital rural que pasa necesariamente por una la digitalización distribuida, intensiva en conocimiento libre y que reoriente las toneladas de dinero público que se gastan en formación digital en el rural de formar consumidores para la Big Tech (que es lo que tenemos ahora) a empoderar trabajadores y productores de todo tipo con herramientas digitales propias.