Ahora, que estamos en el replanteo y a punto de comenzar la cimentación, cuando se ve cada vez más cerca el comienzo de actividad como biblioteca, releer el discurso de Juan es más importante que nunca. Porque en estos tres años que han pasado desde que lo escribió, la necesidad de dar a la razón una retaguardia desde la que rehacerse sin ponerse a la defensiva es cada vez más importante.