Una de pensamientos intrusivos:
¿Será la sociedad occidental actual una de las sociedades en toda la historia en la que menos se canta?
@litox
Probablemente sí.
Quizás desde que existe la grabación de sonido cantamos cada vez menos para escuchar a los profesionales del asunto.
@litox No creo. Sobre todo por las mañanas. 😬
¿Sabéis por qué hay tantas canciones de la guerra civil española? La mayor parte del tiempo de la tropa en la guerra, a pesar de lo que vemos en las películas, es de tareas rutinarias.
Las tareas rutinarias se hacen más amenas con canciones. Y el canto en comunidad fortalece los lazos, cosa importante en pleno conflicto.
Otro buen ejemplo de estos canciones de trabajo es el cant de batre de valenciano, que podríamos traducirlo como canto de trilla.
Maria Arnal y Marcel Bagés modernizan uno de estos temas.
Pero si queréis algo más tradicional El Botifarra es vuestro hombre.
Sin tareas repetitivas en el trabajo las oportunidades de cantar se reducen.
Y la canción se ha ido reduciendo al ámbito privado o al profesional.
El canto se ha convertido en tabú en la sociedad moderna. ¿No os lo creéis?
Probad a cantar en voz alta en la cola del súper, en el autobús o en mitad de una plaza y observad las reacciones.
Por supuesto, como bien apunta @durru, la música grabada podría ser el origen de todo esto, pero no pasa esto en todas las sociedades actuales. El karaoke japonés es un buen ejemplo de como usar la tecnología para mantener una tradición, las canciones de sobremesa. Es cierto, me acabo de inventar un género, pero hablemos de esto un poco...
O mejor, meta-género, podemos englobar aquí el flamenco, la tarantela, los villancicos (literálmente lo que cantan los de la villa –o villanos-), las rancheras, etc. También es muy típico en los países árabes cantar en sobremesa y en las bodas indias se canta, se baila y bueno, eso ya es otro nivel.
Así que parece un tema cultural, las culturas con una raíz más individualista han convertido a la canción en tabú y esto es lo que se ha impuesto en las sociedades que Joseph Henrich clasifica como WEIRD (Western, Educated, Industrialized, Rich and Democratic), juego de palabras en inglés para describir la cultura occidental actual.