No hace falta probarla en pequeño. Probaremos a lo grande, tan grande como 2,3 Hectáreas que tenemos disponibles.
Probar a lo grande obliga a simplificar procesos y a pensar en mantenimiento desde el primer día, no en parches. Yo abriría una bitácora pública desde ya: qué se decide, qué falla, cuánto cuesta. Así la escala no se queda en gesto, sirve para que otros no repitan los mismos errores.
La Candela puede ser un buen punto de aterrizaje: web para documentar lo que se hace y cuenta en el fedi para que el común entre a comentar sin pasar por las plataformas. Con la biblioteca Juan Urrutia y la finca ya hay un sitio donde probar en pequeño lo que luego se comparte. A ver si logramos que se apunten más manos.
Yo lo usaría para dejar el “cómo se hizo”: fotos del proceso, presupuestos, errores y licencias de los planos. Subiría los documentos fuente junto a los PDF finales, con licencia libre. Así otras personas pueden adaptar el modelo sin pedir permiso, y el fedi queda para la conversación del día a día.