Maximalismo es una comunidad de micro-blogging dentro del Fediverso. Utilizamos Uanna, un programa ligero de software libre, sin bases de datos ni complicaciones, para dar servicio a nuestros 10 usuarios:
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El Maximalismo es un movimiento cooperativista de trabajo que defiende la perspectiva de la abundancia, el desarrollo de los comunales digitales universales (como el hardware y el software libre o la web distribuida), la centralidad del trabajo y lo comunitario y un universalismo radical. Las cooperativas maximalistas incluyen en sus estatutos los principios cooperativos maximalistas, siete puntos que definen nuestro modelo cooperativo como un todo coherente y sostenible.
Resumiendo mucho, las cooperativas maximalistas son cooperativas de trabajo asociado sin ánimo de lucro, igualitarias y comprometidas socialmente, que funcionan por consenso y renuncian al uso de propiedad intelectual y otras formas de escasez artificial para generar ingresos. No somos neutrales ni frente a los grandes retos de nuestra época (cambio climático, guerra, despoblación rural...) ni frente a la degradación de las condiciones materiales y culturales de nuestros barrios y pueblos.
El entorno maximalista es pequeño pero diverso. En el centro están las cooperativas, como la Compañía Maximalista. Hay asociaciones como nuestro Centro de Estudios o Comuneras en las que toman parte compañeros que no son cooperativistas pero concuerdan con los principios maximalistas. Incluso hay una Fundación, la Fundación Repoblación, que enfrenta la despoblación rural y la desigualdad territorial mediante medios cooperativos en los que participan todo tipo de personas.
Más allá del trabajo de las cooperativas que puede tener lugar en cualquier lugar, la acción social de los maximalistas se concentra en el Sur de la provincia de Badajoz, en pueblos en crisis demográfica donde vivimos y a los que intentamos aportar con proyectos como la Candela, nuestra finca experimental de tecnologías para la sostenibilidad en la que ya hemos empezado a construir una biblioteca centrada en la Economía de la Abundancia, el cooperativismo y los comunales universales.
Si quieres saber más, échale un ojo a nuestro blog, Maximalismo, allí publicamos artículos que reflejan el curso de nuestros debates y cómo evolucionan nuestras ideas.
«El grupo secreto de hackers del Estado francés que logró infiltrarse en decenas de miles de teléfonos seguros y cifrados en Europa utilizó una vulnerabilidad de Android detectada por primera vez en 2017, según ha podido saber CW. Durante dos años, una grave vulnerabilidad de seguridad, conocida como el error Bad Binder, permaneció sin parchear en 2.500 millones de teléfonos, dejando a los usuarios en una situación de máximo riesgo. Esta vulnerabilidad permitía a los ciberespías tomar el control total de los teléfonos infectados y copiar o modificar los datos, programas y archivos de los usuarios a su antojo».
Imagen adjunta: Cómo la inteligencia francesa hackeo EncroChat
«Esta nueva física de la guerra está presente por igual en los conflictos entre Ucrania y Rusia, Hezbolá e Israel, Hamás e Israel, y los hutíes y todos los demás. En resumen, esta nueva dinámica permite que los pequeños puedan actuar con gran poderío, precisión y a un costo muy bajo. Si bien los grandes también pueden actuar con precisión y a pequeña escala, les resulta mucho más costoso hacerlo, al tener que soportar el peso de vastos sistemas de armamento heredados.
Por el momento, la ventaja neta parece favorecer a los pequeños. Esto debería preocuparnos, al pensar en cómo la incipiente revolución de la inteligencia artificial impulsará sin duda esta tendencia, permitiendo que los pequeños actúen con mayor poderío y a menor coste».
«John Arquilla, profesor emérito de análisis de defensa en la Escuela Naval de Posgrado de EE. UU., me explicó que la guerra de misiles ya no se limita a disparar una ojiva con una trayectoria predecible y dejar que la inercia y los sistemas de guiado GPS la conduzcan al objetivo. Los rusos han invertido enormes recursos en la construcción de misiles con maniobrabilidad en pleno vuelo, guiados por información en tiempo real más precisa, propulsados cada vez más a velocidades hipersónicas y capaces de alcanzar objetivos desde un ángulo que el defensor no haya previsto. Según se informa, los misiles Fattah de Irán poseen estas capacidades, aunque aún no está claro si fueron ellos o drones los que destruyeron el sistema THAAD a 800 kilómetros de Irán.
“Esto está convirtiendo al misil en el arma predominante del siglo XXI, con el potencial de socavar la disuasión y la estabilidad” en muchos tipos diferentes de batallas, dijo Arquilla, autor del nuevo libro “The Troubled American Way of War: From Hiroshima to the Age of Algorithms”».
Imagen adjunta: El cambio de escala por alcance redefine el equilibrio de potencias (y grupos no estatales)
El cambio de escala por alcance redefine el equilibrio de potencias (y grupos no estatales)
El tema de fondo es que la guerra sigue los vectores de transformación de la industria. Visto en conjunto se puede hacer un marco más amplio y reutilizable a su vez para situarse en un rango de cosas mayor.
DSA es la fuerza supuestamente socialista en auge dentro del Partido Demócrata. Parece sin embargo tener lo peor de los mundos: lo peor del stablishment (consignas vacías, ganar importa más que los principios...) y lo peor de la izquierda (sectarismo, fraccionalismo, apego al Woke...) y sin embargo, funciona y gana primarias. ¿Por qué?
«Vista de cerca, la DSA se percibe menos como una expresión de clase que como una expresión cultural. Las comunidades presenciales construidas en torno a intereses comunes —del tipo que antes se encontraban en boleras, locales de punk rock intergeneracionales, sótanos de iglesias o librerías radicales— son raras hoy en día, y las secciones de la DSA cumplen esa función. Ofrecen no solo una política diferente, sino un modelo distinto de lo que significa participar en política. El funcionamiento de las secciones es en gran medida autogestionado, lo que añade un toque de irrealidad a sus victorias, como si un grupo de amigos universitarios hubiera creado un sello discográfico en su residencia estudiantil y, de alguna manera, lo hubiera utilizado para destituir a un congresista con ocho mandatos. «Se convierte en algo que haces para encontrarte con tus amigos, y para hacer amigos», me dijo Shua Sánchez, una organizadora de 36 años de la sección de Milwaukee.
Incluso los estrategas demócratas que desconfían de la creciente influencia del grupo en el partido reconocen que han descubierto algo que la corriente principal del partido ahora tiene dificultades para producir de forma natural. "Representan un verdadero compromiso cívico", afirmó Adam Jentleson, exmiembro del equipo de Harry Reid y John Fetterman y presidente del Searchlight Institute, un nuevo centro de estudios demócrata que intenta alejar al partido de la política cultural de la era de 2020. "Ya no tenemos clubes de Elks. Ya no tenemos sedes sindicales, en realidad. Pero tenemos a estas 50 personas reunidas en una sala debatiendo las Reglas de Orden de Robert. No deberíamos dejar que determinen el rumbo del partido, pero tampoco deberíamos expulsarlos"».
Esta es la clave: espacio organizado por proyectos que auto-organiza el grupo de apasionados de turno. Si se consigue poner en marcha una masa crítica -en principio no muy grande- de proyectos y tiempos para el «todos con todos» el sitio «se convierte en algo que haces para encontrarte con tus amigos, y para hacer amigos». Así se reconstruye el espacio comunitario.
«Un novedoso sistema generativo es probabilístico, en cuya fuente de conocimiento hay 6 de 10 referencias donde se afirma que “2+2=5”, responderá que “2+2=5” al ser la respuesta mayoritaria y la da igual que el origen de ese dato sea de dudosa fiabilidad, como por ejemplo la comunidad de forocoches haciendo de las suyas. Lo que está haciendo themobian.ai es aprovechar esta característica del sistema para poner un mismo mensaje en múltiples sitios, acompañándolo de indicadores de veracidad propios del lenguaje interno de los modelos (Source · Attributed · Verifiable) para poder saltar las salvaguardas que evitarían estas alteraciones. Con esto, aumenta las referencias válidas hacia el sitio publicitado para posicionarlo dentro del modelo, que aplica los principios estadísticos de moda y media a la hora de generar su respuesta. Evidentemente, el abuso de esta práctica acaba dañando la credibilidad del sistema de contenido sintético».
Imagen adjunta: Cómo funciona la publicidad orientada a IAs
«Hace varios años, empecé a notar algo nuevo cuando las adolescentes o mujeres jóvenes acudían a mi consulta para sus primeras sesiones psiquiátricas. Antes, las pacientes temían que les dijeran que, según su percepción, algo andaba mal con ellas. Ahora, estas jóvenes anunciaban sus diagnósticos —trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad, depresión— casi antes de decirme sus nombres.(...)
Una chica me contó que se había autodiagnosticado depresión, y luego reconoció que pensaba que así me preocuparía por ella. Otra chica se aferraba al diagnóstico de TDAH, sobre todo porque la hacía sentir menos sola al conectarla con una comunidad en línea activa y dinámica.
Varias jóvenes insistieron en que encajaban en la definición clínica de ansiedad, porque les resultaba menos aterrador culpar a un defecto inherente en su cerebro que explorar las causas de su malestar real, que resultó ser una mezcla de ira hacia sus seres queridos y culpa por tener esos sentimientos. Otra chica dijo que usaba sus diversos autodiagnósticos como un refugio para todo aquello que le parecía "exagerado" de sí misma, lo que le permitía cumplir con lo que ella consideraba la mayor aspiración de una adolescente: estar tranquila».
Imagen adjunta: La importancia de auto-diagnosticarse neurodivergente
La importancia de auto-diagnosticarse neurodivergente
«Este es el mundo sobre el que nos advirtieron: un mundo donde los modelos de vanguardia de OpenAI están saliendo de sus entornos de prueba controlados, abriéndose camino a través de Internet, coordinándose entre sí y haciendo cosas que durante un tiempo parecían propias de la ciencia ficción. Pero ahora están aquí. Y transmiten un mensaje muy claro: estamos construyendo cosas que no entendemos. Están haciendo trampas de la forma que siempre hemos temido, y sin embargo, las empresas que están detrás de ellas siguen avanzando a toda velocidad en el desarrollo»-
«Bien por AOC por reconocer sus errores. Ahora bien, ¿podemos exigir responsabilidades por el enorme daño que causó la primera versión del "woke" (o "woke 2.0"), por no hablar del daño que sigue causando la segunda versión? El activismo social, como se le conoció comúnmente a principios de esta década, no era solo una moda lingüística orwelliana ni una tediosa serie de sesiones de capacitación corporativa sobre sensibilidad cultural o ideas políticas descabelladas para abordar las desigualdades raciales y socioeconómicas. Para quienes lo sufrieron, era un sistema de conformidad ideológica impuesta, controlado mediante el acoso social y la coerción institucional (o la cobardía), que dañó e incluso acabó con reputaciones, carreras y, al menos, con la vida de una persona. Es procedente la reparación, aunque solo sea en forma de arrepentimiento sincero y tal vez incluso una disculpa pública».
«El Future of Life Institute estrenó Slaughterbots el 13 de noviembre de 2017, coincidiendo con la reunión de diplomáticos en Ginebra para la primera sesión formal del Grupo de Expertos Gubernamentales de las Naciones Unidas sobre armas autónomas letales. El cortometraje, de siete minutos y cuarenta y cinco segundos de duración, fue encargado por el instituto, producido por Space Digital, dirigido por Stewart Sugg y escrito por Matt Wood. Se proyectó en un evento organizado por la Campaña para Detener a los Robots Asesinos, una coalición que aboga por restricciones internacionales a las armas capaces de seleccionar y atacar objetivos sin un control humano significativo. La elección del momento fue deliberada. Los debates de la ONU eran técnicos, jurídicos y prácticamente invisibles fuera de la comunidad de control de armas. Slaughterbots tradujo ese debate en una imagen comprensible para casi cualquier persona».
Si hay que recomendar una peli para ver este mes: «The Sheep Detectives», adaptación de la novela «Three bags full» que, por cierto, está ya traducida al español. Si todavía no amabas las ovejas, esta peli te hará mirarlas de una manera diferente.
Por cierto, Max que sabe de ovejas mucho, se pasó la película siguiéndolas en la pantalla y también la recomienda.
«La última casa» es una de esas películas que ya están contadas en el trailer.
Es Zeitgeist en estado puro.
Transmite -o mejor, recrea- esa sensación tan extendida socialmente de que el confinamiento, de alguna manera, no ha pasado y que si pasa alguna vez, no dará paso a «una sociedad mejor» sino a lo realmente terrorífico.
Un buen día de 2026, el término «retiro» empezó a aparecer por todos lados: entre la izquierda caviar neoyorquina, entre los católicos españoles más cercanos a Vox, y hasta en los clubes de lectura de la Gen Z estadounidense. ¿Qué tienen en común? ¿Qué demanda social expresan?
«La propuesta, que se ha presentado este martes en Madrid, está dirigida a jóvenes de entre 18 y 28 años y combina estudio, vida comunitaria y espiritualidad en un curso académico intensivo que aspira a ayudar a los alumnos «a comprender su fe, su vocación y su lugar en el mundo, y a afrontar con lucidez los desafíos contemporáneos».»
He encontrado otra cuenta proxy del PSOE en IG y esta es su bio: "Voz roja desde las calles. Política cruda. Estilo y lucha. Disidencia con comunidad" 🤡
El primer gran cambio doméstico del capitalismo fue masificar la cocina de carbón. La cocina campesina tradicional consistía en un fuego de leña bajo una chimenea amplia con una pequeña grúa para graduar la distancia entre la olla -generalmente de barro- y las brasas. Dicho en lenguaje de hoy: hasta la revolución industrial se cocinaba habitualmente a baja temperatura.
Cuando vuelves hoy a cocinar así, de repente todo encaja. Hacer mermelada no requiere batidora, ni un 40% de azucar. Echas la fruta pelada (ayer fueron higos), el azucar, especias un poco (zumaque y canela), tapas y dejas que el tiempo haga lo demás. Los sabores salen solos, no hay que echar casi sal en los guisos ni azucar en los dulces.
En plena ola de calor y a mitad de agosto, las viejas canalizaciones mozárabes que llenan nuestra alberca siguen trayendo un caudal impesionante de agua cristalina.
«“Woke 1 fue una locura”, dijo la representante Alexandria Ocasio-Cortez de Nueva York en una entrevista reciente. La congresista, en declaraciones al programa “This Week” de ABC el domingo, pareció distanciarse de las posturas de la política demócrata de alrededor de 2020, poco después de alcanzar la fama. Algunos sectores de la izquierda ahora consideran que la retórica de aquella época es ineficaz y divisiva. Se ha producido un retroceso generalizado en los esfuerzos por la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI) en las empresas. Y algunos funcionarios públicos, incluido el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, han dado marcha atrás en sus propuestas para recortar los fondos de la policía».
«"Bueno, sabemos que eso fue demasiado lejos. Sabemos que nosotros, los progresistas, terminamos desmovilizando y neutralizando a quienes podrían y deberían haber sido nuestros aliados de la izquierda", dijo, "y le dimos la oportunidad a la derecha de usar ese término públicamente contra los objetivos que comparten muchas personas de la izquierda"».
Ahora la cuestión es ¿abrazarán el universalismo? Dudoso, sale demasiado caro garantizar derechos universales y da más minutos de TV jugar a las identidades y las batallitas de agravios. Sin contar con que las «élites» lo echarán de menos.
Imagen adjunta: Alexandria Ocasio-Cortez y el epitafio de «Woke 1.0»
Alexandria Ocasio-Cortez y el epitafio de «Woke 1.0»
Es una frivolidad que lo tilden de locura ignorando las consecuencias de las políticas asociadas que implantaron y que en buena medida siguen operando... Igual igual que hablar de los años locos de la adolescencia...
«En retrospectiva, no es casualidad que el activismo social floreciera en prestigiosas universidades estadounidenses justo cuando estas se enfrentaban a un creciente descontento por la deuda estudiantil y el costo de la matrícula. Para la élite académica, proclamar su lealtad a Black Lives Matter, #MeToo, los derechos trans y otros movimientos progresistas sirvió como una conveniente distracción de los problemas económicos y sociales irresolubles que las propias universidades perpetuaban. Esto permitió a la educación superior recuperar la superioridad moral después de que Occupy Wall Street y la campaña de Bernie Sanders en 2016 —por no hablar de la furia anti-élites que dio origen a Donald Trump— hubieran ensuciado los muros de la academia. Mejor aún, adoptar la retórica de la justicia social y adoptar planes para aumentar la diversidad del profesorado era barato. Más barato, en cualquier caso, que bajar la matrícula o contratar a más profesores titulares.
La ideología woke permitió a la élite de la educación superior crear un nuevo modelo de exclusión inclusiva: uno en el que las matrículas pueden seguir aumentando, las tasas de admisión pueden seguir desplomándose, las dotaciones pueden seguir expandiéndose y el trabajo de los profesores adjuntos puede seguir siendo explotado siempre que la demografía de quienes pagan la matrícula y de quienes son explotados siga haciéndose más diversa, más negra y más LGBTQAIP2+. También contribuyó a alimentar la ilusión de que los graduados de las universidades de élite se estaban preparando para una vida de virtud cívica y que su costosa educación se emplearía al servicio del bien público. Sin importar el hecho de que, durante mi tiempo en Bates, aproximadamente una cuarta parte de los graduados de la escuela consiguieron trabajos en tecnología, finanzas o consultoría, una cifra sorprendente que, sin embargo, palidece en comparación con casi la mitad de los estudiantes de Harvard y Yale que terminan en estas mismas trayectorias profesionales».
«Toda esta retórica de justicia social resultaba tremendamente hipócrita. El mismo día de octubre en que el decano prometió abolir los obstáculos al progreso —incluido el clasismo—, el profesorado adjunto y el personal administrativo anunciaron el inicio de una campaña de sindicalización, alegando bajos salarios y malas condiciones laborales en la universidad. El sindicato pretendía abarcar a todos los sectores, incluyendo no solo al profesorado sin plaza fija, sino también a quienes trabajaban en las instalaciones, el comedor y otros puestos no académicos del campus. Las artimañas de la administración comenzaron casi de inmediato.
Poco más de una semana después de que la campaña de sindicalización se hiciera pública, el periódico estudiantil retiró un artículo al respecto de su sitio web a petición de un portavoz de la universidad, quien alegó imprecisiones. (Los periodistas estudiantiles negaron haber recibido presiones de la universidad para retirar el artículo y afirmaron que querían asegurarse de su veracidad). Poco después, apareció una nueva versión del artículo con puntos clave y correcciones sugeridas por dicho portavoz. La universidad declaró que no se mantendría neutral durante la campaña de sindicalización y, en noviembre, Bates contrató a la misma consultora que estaba ayudando a Amazon a reprimir la organización sindical en Staten Island».
«Empecé a sentir un vértigo político. Allí estaba yo, junto a mis colegas, revisando nuestro currículo como si fuéramos cerdos truferos antirracistas; asignando una novela gráfica afrocaribeña, ecopoesía marshallesa y demás para diversificar mis programas; y organizando una celebración del Día de Martin Luther King Jr. con el tema de la "Descolonización y la Liberación" para honrar a un líder de los derechos civiles asesinado mientras apoyaba a los trabajadores de saneamiento que luchaban por derechos laborales básicos. Mientras tanto, la universidad pagaba sumas exorbitantes a mercenarios corporativos para asegurarse de poder seguir explotando a sus empleados más vulnerables. Pero si los administradores sentían la más mínima vergüenza por su hipocresía, no lo demostraban».
«Sabía que ser negro me había dado una ventaja en el mercado laboral —en la última década, las universidades no han ocultado su desesperación por contratar a minorías—, pero cuando llegué a Bates también asumí que esta ventaja era justificable y relativamente modesta. Creía que la acción afirmativa se trataba de corregir las desigualdades históricas, y pensaba que sabía cómo se suponía que funcionaba: si tienes un candidato blanco excelente, muy pulido, y un candidato de una minoría con algunas imperfecciones, pero que muestra un gran potencial, contratas a la minoría. Sin embargo, después de unos años en Bates, empecé a ver la versión de la acción afirmativa que había defendido en mi cabeza como una fantasía».
«¿De verdad creían, aunque fuera en lo más profundo de su subconsciente, que la única manera de conseguir profesorado «marginado» en el campus era rebajar los estándares académicos al mínimo? (...) La cultura de la universidad nos animaba a ver a los profesores de color como instrumentos para alcanzar los objetivos de diversidad de la institución. La conclusión inevitable a la que llegué fue que me habían contratado primero para ser visiblemente negro y luego, si acaso, como académico».
«Nunca dejé de creer en la acción afirmativa en principio, pero poco a poco dejé de creer en ella en la práctica. Entendía que el espíritu de la acción afirmativa consistía en reconocer que las personas de grupos históricamente subrepresentados a menudo enfrentan barreras adicionales, en afirmar que las minorías talentosas, aunque tengan menos contactos y parezcan menos refinadas, pueden, sin embargo, estar a la altura de las circunstancias si se les da la oportunidad. Me parecía que el empeño de la administración de Bates por diversificar a toda costa había llevado a algunos de mis colegas docentes a interiorizar la idea opuesta: que no es especialmente importante encontrar candidatos de minorías que puedan cumplir con las normas académicas tradicionales. La justicia y el antirracismo requerían un sistema de dos niveles, una especie de segregación racial radical, en el que se aplicaban estándares radicalmente distintos a los candidatos blancos y no blancos. En resumen, llegué a ver a Bates College, autoproclamado faro del progreso, como una institución profundamente e incorregiblemente
racista».
«La historia de las prácticas de contratación y laborales de la educación superior de élite y la historia de su progresiva deriva hacia el extremismo progresista a lo largo de décadas no son historias separadas ni contradictorias. Son la misma historia. En 1969, una encuesta realizada a 60 000 profesores reveló que el 27 % se identificaba como moderado, el 28 % como conservador y el 46 % como liberal o de izquierda. Ahora, en algunas de las mejores universidades del país, solo un pequeño porcentaje del profesorado se identifica como conservador. Una encuesta realizada en 2025 al profesorado de Harvard situó esa cifra en el 9 % .
No hay misterio alguno sobre cómo sucedió esto: el mismo sistema diseñado para proteger el derecho a la libertad de pensamiento del profesorado se derrumbó. En 1980, hasta dos tercios de los profesores universitarios estadounidenses tenían plaza fija. Hoy en día, solo la tiene alrededor de una cuarta parte. Pasamos de un mundo donde la mayoría de los docentes podían expresar sus opiniones sin temor a ser despedidos a uno donde la mayoría de quienes imparten clases universitarias se preocupan de que no les renueven el contrato si causan ofensa intelectual. No sorprende que un cuerpo docente compuesto desproporcionadamente por trabajadores contratados sea también uno susceptible a la presión para adoptar el pensamiento grupal».
Imagen adjunta: La realidad de la fiebre woke contada por un redactor de The Atlantic a partir de su experiencia como profesor universitario
La realidad de la fiebre woke contada por un redactor de The Atlantic a partir de su experiencia como profesor universitario
Éste es un artículo fundamental para entender que:
1. La ideología woke no es una fake news de la extrema derecha.
2. Tiene un sustrato clasista y elementos de un despertar religioso protestante-puritano.
3. Su fundamento identitarista (racialista, feminista, etc.) refleja ideológicamente la ruptura de las clases dominantes y sus élites intelectuales con el universalismo como forma de romper airosamente con ideas como el bien común o los derechos universales. Es decir, refleja el divorcio de las clases acomodadas y poderosas respecto a cualquier forma de «deber social» que les incomode y no les permita representarse como víctimas.
4. Define la etapa final de decadencia y descomposición de las universidades y su función social (y no sólo en EEUU).
Me lo imagino como un centro de formación cooperativa internacional en un momento y una región en el que las cooperativas necesitan especial apoyo. ¿No te parece?
«Antes era más fácil conseguir trabajo con una licenciatura en economía, dijo Sobek, pero ahora cree que los empleadores buscan graduados altamente especializados que hayan realizado prácticas desde su primer año de universidad. Sobek comentó que siente que, como país, estamos perdiendo el sentido de la universidad, que, en su opinión, se trataba de descubrir quién eres y qué te interesa. Su experiencia le decía que "la gente necesita saber qué quiere hacer después de la universidad cuando llega a ella", lo cual es una tarea difícil para un adolescente».
«Al comenzar el nuevo año escolar, vale la pena señalar cómo los estudiantes y los administradores tratan a las universidades, incluso a las de élite, como un trampolín hacia un "buen trabajo" por encima de todo lo demás. Es decir: las universidades ya son escuelas de formación profesional».
Imagen adjunta: La educación universitaria en decadencia también en EEUU
La educación universitaria en decadencia también en EEUU
¡Este artículo es una joya! ¡Lectura de época! (Y que maravillosamente escrito está, por cierto)
«En retrospectiva, no es casualidad que el activismo social floreciera en prestigiosas universidades estadounidenses justo cuando estas se enfrentaban a un creciente descontento por la deuda estudiantil y el costo de la matrícula. Para la élite académica, proclamar su lealtad a Black Lives Matter, #MeToo, los derechos trans y otros movimientos progresistas sirvió como una conveniente distracción de los problemas económicos y sociales irresolubles que las propias universidades perpetuaban. Esto permitió a la educación superior recuperar la superioridad moral después de que Occupy Wall Street y la campaña de Bernie Sanders en 2016 —por no hablar de la furia anti-élites que dio origen a Donald Trump— hubieran ensuciado los muros de la academia. Mejor aún, adoptar la retórica de la justicia social y adoptar planes para aumentar la diversidad del profesorado era barato. Más barato, en cualquier caso, que bajar la matrícula o contratar a más profesores titulares.
La ideología woke permitió a la élite de la educación superior crear un nuevo modelo de exclusión inclusiva: uno en el que las matrículas pueden seguir aumentando, las tasas de admisión pueden seguir desplomándose, las dotaciones pueden seguir expandiéndose y el trabajo de los profesores adjuntos puede seguir siendo explotado siempre que la demografía de quienes pagan la matrícula y de quienes son explotados siga haciéndose más diversa, más negra y más LGBTQAIP2+. También contribuyó a alimentar la ilusión de que los graduados de las universidades de élite se estaban preparando para una vida de virtud cívica y que su costosa educación se emplearía al servicio del bien público. Sin importar el hecho de que, durante mi tiempo en Bates, aproximadamente una cuarta parte de los graduados de la escuela consiguieron trabajos en tecnología, finanzas o consultoría, una cifra sorprendente que, sin embargo, palidece en comparación con casi la mitad de los estudiantes de Harvard y Yale que terminan en estas mismas trayectorias profesionales».
«Los estudiantes de último año de secundaria leen a los niveles más bajos [de lectura] en más de 20 años, y los universitarios no saben leer un libro de principio a fin».
«Estamos en un momento de transición: la función informativa de los libros está disminuyendo, mientras que su función experiencial cobra protagonismo».
«Los grupos de lectura de la Generación Z proliferan en Estados Unidos, y el Silent Book Club , una comunidad que se reúne para leer en silencio, cuenta ya con más de 2000 capítulos en 68 países. Los retiros de lectura y campamentos de verano organizados por el Bad Bitch Book Club congregan regularmente entre 15 y 90 entusiastas para escapadas de fin de semana, dando un nuevo significado al término «literatura de evasión». Sally Mercedes, coordinadora de eventos de Magic City Books en Tulsa, Oklahoma, observa que las librerías desempeñan una función social cada vez más importante para sus clientes. «Muchos lectores tienden a ser introvertidos», me comentó. «Necesitamos un espacio donde sepamos que compartimos intereses con los demás».
Otros experimentos consisten en reinventar el formato tradicional de los clubes de lectura o romper con él por completo. El Consumption Book Club , una serie de eventos literarios y culinarios organizada por los artistas de la Generación Z Colette Estelle y Kyle Barnes, da vida a obras como «Aniquilación» de Jeff VanderMeer mediante cenas temáticas meticulosamente planificadas y conversaciones guiadas. Una reciente lectura pública de «Howl» de Allen Ginsberg, organizada por jóvenes de veintitantos años, atrajo a cientos de personas al Washington Square Park de Nueva York. La Strother School of Radical Attention, donde trabajo, ayuda a reunir grupos más de doce veces al mes en seis estados para el Sidewalk Study , una práctica que consiste en leer y representar textos extensos mientras se transita por el espacio público».
Me viene a la cabeza el cineclub que Sergio y Fernando, los amigos de @luismi que vinieron al NebFEST organizan en Madrid.
@juan@gustavo@sergio@natalia@maria ¿No os parece que aquí tenemos un modelo posible de actividades a experimentar en la Candela tal vez complementadas con algo de trabajo en el huerto?
Parece que empieza a emerger una oferta comercial para responder a la falta de significado, al deseo de hacer algo especial... El último que he encontrado: Retiro + Festival tranqui, un producto que está probando cervezas Corona.
Yoga, caminatas, fuego y avistamiento de estrellas con foco en los relatos místicos y dioses. Pachamama y alojamiento rural entre llamas y alpacas, una experiencia de retiro, "naturaleza y aire puro" para 30 personas durante los 3 días previos a un festival slow (acostarse temprano, levantarse temprano)
Por encima de los pueblos/ayuntamientos y por debajo de las provincias/diputaciones la ordenación territorial es, cuando menos, difusa en nuestra zona. Tenemos mancomunidades, «comarcas» organizadas en torno a los fondos FEDER o en torno a los servicios de bomberos, partidos judiciales, «municipios funcionales» del JRE-UE, áreas de los proyectos transfronterizos con Portugal y redes de promoción turística. Muchas veces se solapan varias sin coincidir.
En todo ese superponerse de líneas, servicios, proyectos e instituciones llama la atención que la división en zonas que seguramente mejor responde a la realidad ecosistémica y ecológica, sea la de AEMET.
Imagen adjunta: Áreas del Sur de Badajoz, Tierra de Barros y Sierra de Aracena en el mapa de alertas de AEMET.
Áreas del Sur de Badajoz, Tierra de Barros y Sierra de Aracena en el mapa de alertas de AEMET.
Pues no sé, dirán que los cabezacuadrás están muy avergonzados y que siempre evitan el tema del bigotitos y sus nazis pero da la impresión de que no lo evitan tanto tanto...
Imagen adjunta: Pantalla de la guía de televisión alemana donde se ven varios programas documentales seguidos dedicados a temas como Hitler o una división de las SS.
Pantalla de la guía de televisión alemana donde se ven varios programas documentales seguidos dedicados a temas como Hitler o una división de las SS.
La pregunta es cuántos de esos programas serán producciones de canales yankis bombardeando, como aquí en los canales supuestamente de Historia, para convencernos de que la Historia europea contemporánea comienza con la posguerra y que Europa sin EEUU sería y será, si se le ocurre ir por su cuenta, pasto de los nazis. Vamos, que nos olvidemos de soberanías y preparemos la chequera.
Recuperar la web distribuida requiere sólo dos cosas: buenas herramientas y una nueva cultura digital. Las herramientas están y hay para todas las necesidades y comunidades. La cultura digital será lo que sepamos hacer juntos en ese espacio digital nuevo de conversación comunitaria que llamamos Fediverso. Al final, el objetivo, como siempre, es restaurar la comunidad humana. Y la batalla, bonita y significativa, ha de darse tanto en lo digital, desarrollando el Fediverso, como en lo presencial.
Imagen adjunta: Por qué deberías unirte al Fediverso hoy mismo
Porque lo que está en juego no es la tecnología, sino el poder. Internet nació como una red distribuida para sobrevivir a la destrucción, pero hoy funciona como una infraestructura centralizada diseñada para extraer datos, capturar valor y limitar la soberanía de personas, comunidades y estados. Esta transformación no fue inevitable: fue el resultado de una estrategia económica y política que convirtió la web en el campo de juego de monopolios globales. Entender qué es la web distribuida, cómo fue desplazada y por qué está reapareciendo —software libre y Fediverso— es imprescindible si queremos recuperar el control sobre nuestra vida digital y abrir paso a una verdadera economía de la abundancia.
Imagen adjunta: Por qué es tan importante la web distribuida
Anoche, al ver el tormentote, me acordé del incremento brutal de noches tórridas en las últimas décadas y pensé que lo más probable es que toda la gente de Andalucía seamos refugiados climáticos de aquí a 20 años.
También pensé que un sistema económico que destruye nuestro hogar y obliga a migrar de manera forzada a millones de personas no se merece que la gente migre de chill 😠🔥
No hay historia sobre lobos en Europa que no se lea como una metáfora, muy transparente, sobre la resistencia, la repoblación y el territorio.
«Este joven lobo, delgado y de pelaje marrón claro, generó preocupación a principios de este mes tras una serie de encuentros en los alrededores de Norre Nebel, un pequeño pueblo situado a 270 kilómetros al oeste de Copenhague. Testigos informaron que se colaba en jardines privados, se acercaba a la gente y, lo más preocupante para las autoridades, mostraba poca intención de huir.
Su comportamiento sugería claramente que había sido alimentado, enseñándole a asociar a los humanos con la comida y la recompensa, afirmó Peter Sunde, experto danés en lobos y profesor de la Universidad de Aarhus.
“Si empiezan a considerar a los humanos como una fuente de alimento, entonces ese es el camino hacia los problemas [para el lobo]”, dijo, explicando que las autoridades adoptan una postura inflexible hacia los lobos que se acercan a las personas. “Un lobo alimentado es un lobo muerto”, dijo».
Imagen adjunta: Lobo abatido por la policía danesa por mostrar signos de domesticación
Lobo abatido por la policía danesa por mostrar signos de domesticación
Lo llamativo es que el artículo no cita ni recoge protesta alguna de los vecinos. No es que no existieran, tanto en danés como en inglés no han faltado comentarios, posts en redes centralizadas, etc. desde que esto empezó. De hecho, si seguimos la traza de la información lo que parece es que, a partir de un juego político de raíz cristiana (maldito «encantamiento del mundo») que buscaba respuestas irracionales al lobo, algunos medios locales desataron una campaña sensacionalista que acabó en caza con la excusa de su supuesta domesticación.
Luego el ministro de Bienestar Animal y Naturaleza, Christian Rabjerg Madsen, publicó en Facebook una imagen suya posando junto al lobo abatido en una rueda de prensa, que es la que ilustra la noticia del NYT y que fue **recriminada por más de 6000 personas**.
El que poco después un lobo que protegía a una cría enseñara los dientes a un ciclista que se había acercado más de la cuenta sin ser detectado por el animal, fue rapidamente usado para crear una campaña de miedo. Aunque desde luego, fuera de los medios no faltaron cientos, quizá miles, de usuarios de redes argumentando en contra e intentando tranquilizar ánimos.
De hecho la estrategia de los defensores del lobo está siendo intentar mantener el debate en términos racionales, moderando con contundencia los foros que proliferan al respecto en fb y no dejando que los atavismos cristiano-medievales revivan... lo que no les está librando a los medioambientalistas más conocidos de sufrir acoso y amenazas.
Pero a pesar de eso, los medios y algunos grupos políticos, empezando por los que sostienen al gobierno ultrabelicista y anti-inmigración socialdemócrata- intentan mantener y desarrollar la tensión porque les es útil para asociar su imagen al «rigor» anti-migratorio.
Dinamarca está ya muy lejos de «Borgen», seguramente porque siempre estuvo más cerca de EEUU de lo que se pensaba.
La moraleja: hoy vienen a por los lobos y los migrantes, pero ya están preparándose para venir a por los anti-militaristas... Y no nos van a tratar mejor que al lobo de la foto si no paramos el descenso a los abismos antes de que sea demasiado tarde.
Al incorporar respuestas IA a los resultados de las búsquedas, los medios -que antes habían pleiteado por ser enlazados por Google y le exigían un canon que obtuvieron por ley- descubren ahora que pierden un tercio de sus visitas y por tanto su propio valor publicitario. Y pleitean de nuevo. Estamos en una sociedad tan decadente ya que la contradicción entre socialización de la producción (que hace la IA) y propiedad (intelectual) parece Alien vs Predator.
Imagen adjunta: Una nueva batalla de la prensa contra Google
Una nueva batalla de la prensa contra Google
Imagen adjunta: Una nueva batalla de la prensa contra Google
Alemania apuesta por un servicio militar mejor remunerado, 2600 euros mensuales, con el servicio militar obligatorio como objetivo final. Pero los jóvenes no pican.
Los principios maximalistas quieren ser la columna vertebral de un modo de vivir realmente cooperativo. Partiendo exclusivamente de nuestro propio trabajo, compartiéndolo de una manera u otra a distintos niveles, podemos reordenar el mundo, darle sentido y recuperar la perspectiva. Para el mundo. Y para cada uno de nosotros también.
Imagen adjunta: ¿Hacia dónde conducen los principios cooperativos maximalistas?
¿Hacia dónde conducen los principios cooperativos maximalistas?
Desde Tasos (Grecia) por el Norte a Essaouira (Marruecos) por el Sur y desde Faro (Portugal) a Chipre, las casas populares se encalan y decoran pintando zócalos y el marco de las ventanas de añil. Estos zócalos eran de color añil porque alrededor de ventanas y puertas la cal se mezclaba con un compuesto que llevaba cobalto y que servía para ahuyentar insectos. Con el tiempo ha derivado en distintos azules, pero para mi gusto el añil sigue siendo el más bonito.
Ahora, que estamos acabando de imaginar cómo será la biblioteca de @lacandela@lacandela.org porque empezamos a construirla, tenemos clarísimo que queremos usar esta combinación de colores que todavía abunda aquí, al sur de la provincia de Badajoz, aunque el regionalismo extremeñista, ahistórico, islamófobo y castellanizante (o «leonesizante»), que por desgracia impregna las políticas de protección del patrimonio, se empeñe en invisibilizarlo o, donde puede, tapar el azul, no vaya a verse alándalus por ningún lado.
Imagen adjunta: Casa encalada de zócalos y ventanas azules en el Algarve (Portugal).
Casa encalada de zócalos y ventanas azules en el Algarve (Portugal).
Imagen adjunta: Casa encalada de zócalos y ventanas azules en Andalucía (España).
Casa encalada de zócalos y ventanas azules en Andalucía (España).
Imagen adjunta: Casa encalada de zócalos y ventanas azules en la Mancha (España).
Casa encalada de zócalos y ventanas azules en la Mancha (España).
Imagen adjunta: Casa encalada de zócalos y ventanas azules en Túnez.
Casa encalada de zócalos y ventanas azules en Túnez.
No aprenden. Decir que la IA es impopular porque el gobierno y la Big Tech no saben comunicar lo buena que será para la economía es negarse aa ver lo que esa impopularidad está contando: que la economía habla de la capacidad de captar masas de capital por los fondos, y la gente de sus economías domésticas. Y una y otra están en oposición hoy.
Hay una contradicción entre el renacer de la doctrina social de la Iglesia con la encíclica papal, y el reencantamiento del mundo que parece ser el motor principal de la nueva ola de conversiones al catolicismo.
La doctrina social impulsa a los católicos hacia la acción colectiva y el desarrollo de la soberanía desde la base de la sociedad. Implica por tanto el reconocimiento de una autonomía de lo humano, lo comunitario y lo personal.
El reencantamiento supone creer en la interacción permanente y cotidiana entre las personas y lo sobrenatural. En la intervención de seres sobrenaturales en la historia colectiva y en la acción de cada uno. Es decir, relativiza la autonomía humana y por tanto el sentido de la construcción colectiva y de la soberanía comunitaria.
De cómo se resuelva esa contradicción, no entre los católicos sino en el espacio más amplio que determina qué ideas son socialmente admisibles en el espacio público, va a depender muchas cosas en el entorno cultural y social de los próximos años.